Nuestro Rey, se dirigió ayer
a todos nosotros pronunciando un discurso que solo puede ser calificado como
excepcional, tanto por su contenido como por la manera de expresarlo.
Denunció sin rodeos la
traición de la Generalidad, y no hizo apelaciones al dialogo, dando a entender,
que en el momento en que nos encontramos, eso ya no es posible ni aconsejable.
Don Felipe nos habló ayer, al
entender que la indignación, la preocupación, y el pesimismo, estaban anidando
en el pueblo español, pues advertían que el Gobierno estaba paralizado y que no
respondía a la amenaza. La ciudadanía española no entiende como se sigue sin
aplicar el Art. 155 ni como se permite la humillación constante a que son
sometidas Guardia Civil y Policía Nacional en Cataluña por los
independentistas.
Nuestro Rey ayer, le dio un
severo toque de atención, tanto a Mariano Rajoy como a su Gobierno, como a
todos los legítimos poderes del Estado, para que desde ya, tomen las medidas
necesarias para asegurar el orden y la legalidad constitucional.
El discurso de Don Felipe,
significó también, un toque de atención al PSOE en particular, por su
deslealtad al pedir en estos momentos la reprobación de la vicepresidenta, y a
toda la izquierda radical en general, por insistir en la trampa del “imposible”
diálogo.
Nuestro Rey, hizo que nos
sintiéramos orgullos del Jefe del Estado que tenemos, apelando a la unión de
todos los españoles, diciendo frases como “Vivimos momentos difíciles que
superaremos, porque creemos en nuestro país y nos sentimos orgullosos de lo que
somos”.
El día en que Don Felipe nos
transmitió su confianza en España y su firme determinación de desactivar el
Golpe de Estado de la Generalidad, en Cataluña se desarrollaba una huelga
general política contra España, entregándole la calle a la extrema izquierda,
quienes obligaron por la fuerza a cerrar comercios y empresas, cortando calles
y carreteras, asediando a la Guardia Civil y Policía Nacional, y también a las
sedes de los partidos constitucionalistas.
Nuestros, policías y guardias
civiles, piden a gritos poder intervenir y no les dejan, y el traidor cuerpo
policial de los Mozos, sigue siendo cómplice del golpe de Estado. Es evidente,
que como dice nuestro Rey, algo hay que hacer, y de inmediato.

Como siempre es un gusto leerte. Ojalá emprendan las acciones adecuadas y más pacifistas posibles. Un beso
Otro para tí, sobrina.