La titular del Ministerio de Defensa, Margarita Robles, le ha recordado a la pareja Iglesias-Montero, que ellos en 2013 tildaban de “jarabe democrático”, los escraches que su partido promovía contra algunos políticos de la derecha, incluso delante del hogar familiar, declaraciones que han molestado mucho a sus compañeros de gobierno y líderes de Podemos.
La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha declarado sus discrepancias con lo dicho por Robles, y ha dicho la barbaridad de que ellos no son víctimas de un escrache, sino de un hostigamiento basado en el odio por motivos políticos, acusando a Robles de blanquera a los acosadores. Y esto lo dice, la representante de un partido que lleva años inyectando odio en la política española.
La “parejita podemita” tuvo que suspender sus vacaciones en Asturias al considerar que su familia estaba siendo víctima de acoso en Asturias, acusación muy discutible al no haber denuncia por medio. Solo nos mostraron en los medios esa pintada que aparecía en el asfalto diciendo “coleta rata”, y lo digo, porque esa pintada podrían haberla hecho los suyos para intentar distraer a los medios y que no siguieran hablando de las irregularidades y los delitos que se están encontrando en la corta trayectoria de Podemos, muchos de ellos ya investigados en distintos
juzgados. Las declaraciones del ex letrado de Podemos, Calvente, están poniendo en serios aprietos a Iglesias y a los suyos.
Lo que se deduce de todo esto es, que la izquierda radical puede acosar a los líderes de la derecha y a sus familias, y que eso es muy legítimo, pero en cambio, si los escracheados son ellos, todo cambia.