Cuando tradicionalmente el
Partido Popular siempre abogó por la bajada de impuestos, diciéndonos aquello
de que “si el dinero está en el bolsillo de los ciudadanos, estos gastan más y
se reactiva la economía”, ahora abrazando el falso argumento de que nuestro
problema es el de ingresos, cuando en realidad es el de los “gastos
innecesarios”, están llevando los impuestos que pagamos al límite de lo
confiscatorio. Con Aznar de presidente se pagaba el 34% en impuestos, ahora con
esta subida llegamos al 54%.
Todo reside, en que los
partidos políticos, incluido el PP, pretenden que nadie les toque su
chiringuito de estructuras políticas improductivas en donde ellos colocan a
quienes les han prestado servicios, y me
refiero a todos aquellos entes, que se cuentan por miles, que son perfectamente
prescindibles.
Todas las administraciones
paralelas de las CCAA, esos auténticos pesebres políticos, sobran. A las CCAA
no se les debería permitir tener más de una TV y radio públicas, ahora tienen
varias y todas deficitarias, el Senado no sirve para nada, las Diputaciones
menos, y todos los entes duplicados o triplicados, también deben ser
eliminados. Pero no, ellos mantienen lo innecesario y prefieren disminuir la
calidad de los servicios públicos básicos y freírnos a impuestos, y
curiosamente nadie protesta, pues los viejos partidos quieren mantener el
chollo, y los nuevos llegar a él.
Ningún partido
parlamentario, absolutamente ninguno, mira por el interés general de los
españoles, y lo digo con mucha pena. Quien dijo aquello de “que gran pueblo si
tuviera un buen señor”.
