La propuesta para que el ex
ministro José Manuel Soria ocupe, en representación de España, un alto cargo en
el Banco Mundial, que lleva aparejada una retribución neta anual, es decir,
libre de impuestos, de 226.500 euros, demuestra la nula determinación de Rajoy
y su partido, en pos de esa regeneración democrática que se vio forzado a
firmar con Ciudadanos con el único fin de mantenerse en el poder.
Nos encontramos ante una
descomunal torpeza del Gobierno en funciones, pues ha ocultado
premeditadamente, hasta el último momento, un nombramiento difícilmente justificable,
porque con esta propuesta trata de premiar a alguien, que aunque no esté
imputado, carece de la mínima ejemplaridad necesaria, porque también demuestra
que en sus palabras en la sesión de investidura no ha sido sincero, y que solo
trataba con ellas de intentar ganar apoyos parlamentarios.
Mariano Rajoy no entiende,
que a la ciudadanía española le repugnan ese tipo de prácticas abusivas y exige
ejemplaridad en las conductas de los representantes políticos.
El Partido Popular puede
pagar un precio político muy alto por esta absurda decisión, pues convencer a
los demás grupos, incluido Ciudadanos, de que su voluntad reformista es real,
le va a resultar bastante difícil tras esta inaceptable decisión.
La reacción del PSOE, y de
Pedro Sánchez, ante este tema, me parecen de una hipocresía insultante, pues
ellos llevan décadas haciendo lo mismo.
Las “puertas giratorias” en
el PSOE son una constante, o no nos acordamos de Leire Pajín o de Bibiana Aído,
esa que obligaba a su coche oficial a recoger los fines de semana a todas sus
amigas de juergas para disfrutar de la noche madrileña. Pues ellas representarona nuestro país en organismos internacionales.
Y qué decir de los ex
ministros socialistas colocados en consejos de administración de grandes
empresas: Felipe González (Gas Natural), Pedro Solbes (Barclays, Lehman
Brothers y Enel), Josep Borrell (Abengoa),
Carlos Solchaga (Zeltia), Luis Martinez Noval (HC Energía), Trinidad
Jiménez (Telefónica), Juan Manuel Eguiagaray (EADS), Elena Salgado (Endesa), Miguel
Boyer (Banco Exterior), Javier Solana (Asesor de Acciona) y Jordi Sevilla
(Asesor de PWC).
El problema es, que para
Pedro Sánchez ellos pueden cometer golferías, será por eso de la presunta
superioridad moral que creen tener, y en cambio, las golferías de la derecha
son inaceptables.
Unos y otros cometen actos
incalificables, y a ninguno de los dos, PP y PSOE, se les ve la más mínima
voluntad de dejar de cometerlos.
