Debido a los altos niveles
de corrupción política que padecía nuestra sociedad, aparecieron nuevos
partidos, y como no podía ser de otra manera, enarbolaron la bandera del cambio
y de la regeneración.
El problema viene, cuando
esos que denominan a los miembros de los viejos partidos como “casta”, y me
estoy refiriendo a los dirigentes de Podemos, ven como empiezan a salir en los
medios sus andanzas previas, andanzas que igualan y hasta superan a las
cometidas por los parásitos y delincuentes del bipartidismo.
Si hace poco le tocó a
Pablo Echenique, del que se supo que tenía a un asistente a su servicio sin dar
de alta en la SS en 2012, y del que ahora se ha sabido que con posterioridad a
ese hecho, volvió a cometer esa acción con otro trabajador en 2015 cuando
ganaba 2.800 euros mensuales, ahora conocemos lo realizado por uno de los
fichajes estrella de Pablo Iglesias para las últimas elecciones, y me refiero a
Diego Cañamero, diputado de Unidos Podemos por Jaén, líder del Sindicato
Andaluz de Trabajadores y ex alcalde de la localidad sevillana de El Coronil.
Durante diez años fue
alcalde de El Coronil y utilizó de forma descarada su posición para beneficiar
a sus familiares. Tres hermanos suyos accedieron a casas de promoción pública
de manera irregular por recalificaciones de suelos impulsadas por él. Una
hermana suya amplió su vivienda a cargo del ayuntamiento, es decir, gratis
total, y otro vive sobre suelo municipal.
El primer jornalero con
escaño de España, el que llegó con la promesa de “cambiar al dueño del
cortijo”, ahora sabemos que gobernó El Coronil cual sátrapa despreciable.
En compañía de su compinche
de delitos, Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, protagonizó
aquel famoso y televisado asalto a un supermercado de la cadena Mercadona.
Nunca se borrará de mi mente la cara de aquella cajera aterrada que lloraba al
ser empujada por estos energúmenos.
¿Alguien cree que estos
tíos, con estos antecedentes, son los indicados para proporcionarnos más
bienestar a esa mayoría de ciudadanos que cumplimos la ley?
