Hoy hemos constatado todos
los ciudadanos de este país, que Pedro Sánchez se mantiene instalado en su
pertinaz negativa a permitir un gobierno dirigido por quien en ya dos ocasiones
consecutivas ha recibido la confianza de la mayoría de españoles, creciendo en
apoyos cada vez.
Para el líder socialista,
su cabeza es lo único importante, por ello nos condena a todos a la
inestabilidad política y a sus cada vez peores consecuencias económicas. Para
Sánchez, mientras más se prolongue esta situación, más retrasa su segura
defenestración, y si encima aún alberga esperanza de dirigir su ansiado Frente
Popular, su única esperanza de seguir en el cargo, pues se aferra a ello. Las
terceras elecciones están cada vez más próximas gracias a este irresponsable.
Contacto con muchos amigos
y conocidos a través de las RRSS, y tengo que decir, que la mayoría coinciden
en que si este Gobierno en funciones aplicara el Art. 155 de una vez y
suspendiera la autonomía de Cataluña, en esas posibles terceras elecciones,
Mariano Rajoy y el Partido Popular ganarían posiblemente por mayoría absoluta.
¿Quién duda que hay una mayoría de españoles que estamos hasta los mismísimos
de estos tíos? Entonces, si esto lo sabe
Rajoy y quienes le asesoran, ¿por qué no lo hace?
Con la historia de que hay
que tener prudencia, excusa perfecta para camuflar su cobardía, este Gobierno
le pide al Tribunal Constitucional que haga su trabajo y el del Senado. Casi
todos coincidimos en que está muy bien que el TC haga lo que deba, que haya
anulado con celeridad la última resolución separatista del Parlamento de
Cataluña, que advierta a Forcadell, Puigdemont y los suyos de lo que va a suceder, el problema
reside en que estos sediciosos siguen en sus cargos, siguen ejerciendo sus
funciones, siguen disfrutando del paraguas que les proporciona ser aforados, y
además, mantienen sus privilegios. Nadie duda, que estos sediciosos mientras
sigan en esa situación se van a pitorrear de lo que de nuevo diga el TC.
Da la impresión de que no
se atreven a aplicar el Art. 155 por la misma razón de que nadie se atreve a
meter al clan de delincuentes de los Puyol entre rejas, porque pueden tirar de
la manta. Si eso fuese cierto, entonces no solo habría que regenerar el
sistema, habría que demolerlo y edificar otro que no nos causara arcadas.
