Pedro Sánchez presentará el
domingo en Barcelona a su equipo, al que llama su “gobierno del cambio”. Un
equipo de 18 “ministros”, paritario, con un 45% de independientes, y con el
fichaje estrella de Josep Borrell, ex ministro y ex presidente del Parlamento
Europeo.
Viendo la trayectoria de
Borrell de estos últimos años, podemos llegar a la conclusión, que este
supuesto gobierno, de cambio tiene muy poco. Pues cuando era ministra la mujer
de Borrell, beneficio escandalosamente a
Abengoa, cuando cesó en el cargo, como pago, Abengoa metió a su marido en su
consejo de administración, eso que llaman “puertas giratorias”, en donde ha
colaborado en el hundimiento de la empresa. Lo del cambio suena a coña con
estos individuos.
El PSOE afronta la más
difícil campaña electoral de su historia, pues la polarización entre el Partido
Popular y Podemos+IU está dejando a los socialistas muy descolocados, pues ir
de izquierda moderada y progresista manteniendo en los principales
ayuntamientos de España y en varias CCAA a los extremistas, es muy poco
creíble.
Si a todo esto sumamos, el
paseíllo hacia los juzgados de ayer del ex líder de los socialistas gallegos
“imputado”, la rebelión de los socialistas valencianos que desean ir al senado
en listas conjunta con los radicales, los barones que dan por hecho que Susana
Díaz lo defenestrará tras su casi seguro debacle electoral, no quisiera estar
en el pellejo de este hombre.
Mientras tanto, tiene que
lidiar con los dardos envenenados que le sigue enviando Pablo Iglesias para
demostrar que no quiere la unidad de la izquierda.
Tampoco podemos olvidar,
que desde que Borrell publicó el libro “Los cuentos y las cuentas de la
independencia”, entiendo que con él en un supuesto gobierno, el acuerdo con los
radicales sería imposible, pues el ex ministro es ya considerado como un
enemigo por los separatistas.
Pedro Sánchez lo tiene casi
imposible, el 20-D murió, desde entonces va de zombi, y posiblemente, el 26-J
lo incineren.
