Cuando muchos pensaban, que
en esta realidad alocada que vive nuestro país, nada ya nos iba a sorprender,
aparece la lideresa troglodita de las CUP, y nos comunica cual es la sociedad a
la que aspira, la que auiere para Cataluña, y claro está, la termina de liar.
La diputada de las CUP en
el Parlamento de Cataluña, Anna Gabriel, ha expuesto que le gustaría la idea de «formar parte
de un grupo de personas que decidiesen tener hijos e hijas en común, en
colectivo».
Ya que según ella, «muchas
otras culturas» en el mundo, tienen un modelo familiar como este. Se debe
referir esta ignorante, a una tribu amazónica anclada en la prehistoria que ni
siquiera es capaz de relacionar el coito con el nacimiento, y que por supuesto,
no distingue a la hora de copular si con la otra persona les unen lazos de
sangre.
También nos dice que, «La
concepción de la maternidad o de la paternidad no está tan individualizada, no
se centra con un núcleo tan pequeño como aquí -la familia nuclear-. La
concepción es que quién educa es la tribu. Son tan hijos tuyos los hijos o
hijas que has tenido tú como los que ha tenido el resto, por lo que no hay un sentimiento de
pertenencia hacia el hijo biológico que, a su juicio, empobrece el actual
modelo. Quien educa es la tribu. Es decir, promiscuidad alocada, fornicio
indiscriminado, y privar a los padres de educar a los hijos, para que así, el
Estado los adoctrine según ordene el líder supremo, y esto lo digo yo.
Para ella, «El modelo
que tenemos me parece pobre y me parece que enriquece muy poco y, esto que diré
ahora puede que sea muy polémico, pero este modelo tiende a convertir las
personas que tienen niños y niñas en muy conservadoras».
Lo que dice esta
troglodita, choca frontalmente con el concepto de familia, núcleo principal de
cualquier sociedad.
Teniendo en cuenta, que las
CUP tienen la llave de la gobernabilidad en Cataluña, más de un catalán se
empezará a preguntar “que han hecho ellos para merecer esto”.
En el nicho donde seguro
que van a ganar votos las CUP, tras estas declaraciones, es en el de los que
padecen enfermedades psiquiátricas relacionadas con el sexo y reprimidos
varios, pues parece que pretenden convertir Cataluña en una gran cama redonda.
El nacionalismo catalán ha
consigo tras décadas de régimen, que el porcentaje de “escoria” por kilómetro
cuadrado en Cataluña supere muy ampliamente la madia nacional y europea.
