La Fiscalía de Valladolid
ha presentado una denuncia contra el conocido ex diputado y ex dirigente del
Partido Popular, Vicente Martinez-Pujalte. Denuncia por delitos, de falsedad y
cohecho, cometidos mientras era parlamentario, simulando pagos de diferentes
empresas por trabajos inexistentes mientras ocupaba el escaño.
En esta denuncia aparecen
también salpicados varios ex parlamentarios populares, entre ellos, Pedro Gómez
de la Serna y Gustavo de Arístegui, quienes son conocidos por estar inmersos en
otros casos de corrupción.
Es evidente, que en el
Partido Popular tiene que haber gente que nunca haya metido la mano donde no
debía, pero si partimos de la premisa de que tan corrupto es el que se lo lleva
como el que lo sabe y no lo denuncia, entiendo que prácticamente ninguno merece
estar en el cargo que ocupa.
Aunque ahora la moda sea
destapar solo los casos en los que está inmerso alguien del Partido Popular, lo
mismo se lo podemos aplicar al PSOE, pues los que vivimos en Andalucía
conocemos la podredumbre de la administración autonómica, de la Junta de
Andalucía. La suerte del PSOE, o mejor dicho, la habilidad del PSOE, es que
siempre encuentra un cómplice que le proteja sus espaldas, empezó siendo el PA,
después IU, y ahora Ciudadanos. Partidos que han llegado siempre a desconocidos
pactos con el régimen socialista andaluz, y que como consecuencia de ellos,
siempre han impedido que el PSOE pase a la oposición en esta comunidad, única
manera para que el que llegue levante las alfombras, audite las cuentas y
destape las toneladas de corrupción y de saqueo perpetrado durante décadas.
Falta ver, lo que le va a
repercutir al Partido Popular estos sucesivos casos de corrupción en las
futuras elecciones, pues hemos llegado a un punto en que muchos prefieren votar
a corruptos de ideología moderada, antes que a ese, peligroso y variopinto
Frente Popular, dirigido por quienes son financiados por Irán o Venezuela.
