El portavoz del Partido
Popular en el Parlamento de Andalucía, propuso ayer la realización de una
auditoría externa de la administración andaluza que abarque su gestión durante
los últimos ocho años. Con esta propuesta, el Partido Popular “da en el clavo”
pues no hay que ser ningún lince para saber que la Junta de Andalucía no
soportaría dicha auditoría independiente.
La Junta de Andalucía ha
sido protagonista de grandes casos de corrupción institucional, casos que no es
difícil pensar, serán solo la punta de un iceberg, que si se conociera
significaría la caída del régimen socialista. Por ello, es fácil de entender
que el PSOE tratará de, con el apoyo de su socio encubierto, Ciudadanos,
impedir que la propuesta de los populares llegue a buen fin.
Incluso es posible que
Podemos apoye la propuesta del Partido Popular, pues cuando negociaron en su
día la investidura de Susana Díaz, propusieron algo similar.
Como lo que ahora propone
el Partido Popular en Andalucía, es idéntico a lo que Ciudadanos le impuso a
Cristina Cifuentes para hacerla presidenta de la Comunidad de Madrid,
Ciudadanos se encuentra ahora en Andalucía con su auténtica prueba del algodón,
pues dependiendo de lo que haga quedará fortalecido o totalmente desacreditado,
ante los andaluces en particular y españoles en general.
De todos es conocidas la
simpatía que siente Juan Marin por el PSOE, de hecho, en su pueblo ha sido
socio de gobierno de los socialistas, pero Albert Rivera debe conminarlo a
hacer lo que debe. Si se audita la Junta y salen, como se prevé, no cocodrilos
debajo de las alfombras, si no dinosaurios, pues será una ocasión única de
desalojar del poder en Andalucía a quienes con sus desmanes tienen secuestrado,
el presente, y el futuro de los andaluces.
