Este PSOE no tiene arreglo,
ante la falta de ideas para solucionar los muchos problemas que existen en
nuestro país, vuelve por donde siempre, a cargar contra la Iglesia Católica y a
proponer la ruptura total con ella, algo a todas luces no prioritario. Y esto
lo hace en un país donde el 80% de los ciudadanos se consideran católicos,
aunque la mayoría de ellos no son practicantes. El PSOE parece olvidar, que las
raíces de España y los cimientos de Europa, están en Grecia, en Roma y en el cristianismo, sin olvidar que constitucionalmente vivimos en un Estado
aconfesional y no laico. Este PSOE no va a ofrecer a los electores un programa
de gobierno, ofrece su proyecto de país para las próximas generaciones, y así,
no tiene que dar soluciones para el presente.
El PSOE pretende expulsar
la asignatura de Religión de todos los colegios, ya sean, públicos, privados o
concertados, sacar los símbolos religiosos de la vida pública, y denunciar el
Concordato de España con la Santa Sede. Es decir, lo que muchas veces
propusieron, y una vez alcanzado el poder, nunca hicieron.
Este PSOE pretende quitarle
a los padres la libertad de elegir para sus hijos la enseñanza que consideren
más adecuada, en este caso la basada en los valores cristianos, además,
pretende que los colegios privados religiosos renuncien a dar la asignatura de
Religión, algo absurdo, pues ni los centros, ni la Santa Sede, lo aceptaría.
No tengo la menor duda, de
que con la laicidad tan radical que quiere imponer el PSOE, pretende recuperar
los votos que se le fueron por su izquierda, aunque comete un error mayúsculo,
pues le va a privar de los votos de amplios sectores de la sociedad.

Alejando: Un análisis muy lúcido, claro y certero, desde mi punto de vista. Gracias y Enhorabuena.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
He eliminado el anterior comentario porque se me habían colado un par de errores sintácticos. Lo que quería decir era esto:
Si le sirve en algo la opinión de un profe de secundaria de más de 33 años de actividad en las aulas le diré -muy, muy lejos de las posiciones del PSOE- que la religión en las aulas como materia evaluable no tiene nada que ver con el derecho (supuesto) de los padres a elegir la educación que van a recibir sus hijos. Ese derecho, por otra parte, no tiene expresión en la Constitución sino en algunas de las leyes orgánicas que hemos sufrido los enseñantes desde la LODE (1985). En todo caso si otra nueva ley quiere conceder ese derecho a los padres -que yo no tengo nada claro que lo tengan en el marco de lo educacional, aunque sí en el privado- esa formación ha de procurarse fuera del horario y del currículo escolar, como si esto fuera un Estado aconfesional.