A veces pienso, que cuando
un líder político toma la decisión de rectificar apelando entre otras cosas a
que comunica mal, lo que realmente nos está planteando “por la cara” es
simplemente que va a fingir para confundirnos, para engañarnos, para mostrarse
ante la sociedad como quien no es.
Mariano Rajoy intervino
ayer ante el Comité Ejecutivo Nacional del PP y nos vino a decir que el
discurso que ha mantenido durante toda la legislatura estaba equivocado.
Reconoció que una de las principales causas de la pérdida de votos de su
partido ha sido la corrupción de los suyos, y que el duro ajuste económico que
ha llevado a cabo en estos tres años, un ajuste que ha disminuido el nivel de
vida de la mayoría de los españoles, a mermado la confianza que los ciudadanos
depositaron en él, así como, que los resultados no son suficientes para dar
esperanza a la población.
Y ahora viene lo bueno, a
tomado la determinación de que “Rajoy deje de ser Rajoy” y se compromete a
salir a la calle a estar en contacto con los ciudadanos. Soy de los que
piensan, que por mucho que se esfuerce en ser cercano y simpático no lo va a
conseguir.
Pero es que, el otro líder
emergente, Pablo Iglesias, parece que también ha decidido cambiar su estrategia
de comunicación para aparecer ante los ciudadanos como alguien amable,
sonriente y cercano, para así tratar de eliminar ese recelo que sienten muchos
hacia él, ese miedo al que ven como un radical.
Y yo me pregunto, realmente
esto funciona, la gente realmente se cree como reales y sinceros, estos cambios
que solo son fruto de la estrategia de excelentes equipos de marketing. Pues
debe de funcionar cuando se gastan el dinero en ello.
Yo pediría a uno y a otro,
que no nos tomen por inmaduros ni por amnésicos, ellos son como son y a eso
deben sacarle el máximo rendimiento poniéndolo al servicio de la comunidad, así
de simple. Un político puede ser feo y antipático pero eficaz, y por el
contrario, puede ser guapo y con permanente sonrisa “profiden” pero ser un
auténtico “bulto sospechoso”. Fuera las máscaras.
