Desconozco qué porcentaje
de ciudadanos tenemos suscrita una póliza con cualquiera de las muchas empresas
de la Sanidad Privada, pero lo cierto es que somos muchos, y a casi todos nos
preocupe llegar a cierta edad y ser víctima del abuso que cometen estas
compañías con los más mayores.
En este país, la mayoría de
las personas que económicamente pueden hacerlo, se convierten en clientes de la
sanidad privada. Y lo hacen sabiendo, que el personal de la sanidad pública es
igual o mejor que el de la privada, pero también, que en la privada no hay
listas de espera y que la prontitud en realizarte las pruebas para detectarte
la posible dolencia que padeces, puede salvarte la vida.
Al igual que otros muchos,
llevó décadas pagando mi cuota mensual a la sanidad privada, pero voy
cumpliendo años, y tarde o temprano me sucederá lo que ya sufren los mayores de
mi familia. Un buen día me comunicará mi compañía que mi cuota mensual sufre
una importante subida y desde ese día dicha cuota se disparará.
Es evidente que estas
compañías ganan mucho dinero con nosotros mientras tenemos edades en las que
usamos poco sus servicios y que cuando envejecemos utilizan las subidas de
cuotas de forma intimidatoria para que nos demos de baja.
Aunque sea un contrato
entre una empresa privada y un ciudadano, entiendo que el Estado debería
intervenir para impedir que se siga consumando este abuso. El Estado debería
intervenir y estipular los porcentajes de subida de póliza máximos permitidos
en función de la edad.
Esto que estoy denunciando
es un clamor dentro de los usuarios de la sanidad privada, algo que nos indigna
y ante lo que nos sentimos indefensos.
