El artículo 24 de la
Constitución dice, que los ciudadanos tenemos el derecho constitucional a
merecer una tutela judicial efectiva y a un proceso con las debidas garantías y
sin dilaciones indebidas. En los juzgados de lo Social de Sevilla, esto no se
cumple.
Si en Sevilla eres
despedido, tienes reclamaciones de cantidad o de prestaciones de la Seguridad
Social, lo tienes crudo. Sin una Justicia ágil y rápida, los que tienen todo
que perder son los débiles, en este caso los trabajadores improcedentemente
despedidos o con los que sus empresas no cumplen con lo pactado y con lo
legalmente establecido
Con el desempleo actual, quedarte en la calle en caso de
despido, sin ser indemnizado y tener que esperar para ello casi cuatro años se
convierte en una condena para muchos, pues a ciertas edades la única salida es
utilizar la indemnización para intentar montar algo para ganarte la vida, en
Sevilla esa última opción tampoco existe.
Desde los titulares de
estos juzgados hasta el más humilde funcionario son ejemplos a seguir, pues
están soportando una carga de asuntos tremenda, el problema es evidente que no
es responsabilidad de ellos, como siempre son los políticos los que tienen a la
Justicia en general colapsada, y a los juzgados de lo social y mercantiles, en
particular, con una carga de trabajo inasumible con los medios humanos de que
disponen en la actualidad.
Con una pequeña parte del
dinero que se han llevado, nuestra Justicia funcionaria en todos sus ámbitos,
pero me da la impresión de que a nuestros gobernantes les interesa que este en
la situación actual.
