En Andalucía ha sucedido lo
que se sabía hace tiempo que iba a ocurrir, Susana Díaz ha convocado elecciones
autonómicas anticipadas para el 22 de marzo.
La sensación que da la
presidenta andaluza, es que se ha quitado un peso de encima, pues todo parece
indicar, que la cohabitación empezaba a ser imposible con sus socios
comunistas. De hecho, de inmediato y de un plumazo, ha enviado al paro a todos los cargos de IU
mediante destitución fulminante.
Susana parece que tiene
todo muy pensado y no quiere dejar nada al azar, incluso ha cometido la golfada
de meter a los preimputados de Alaya en la Diputación Permanente para que así,
al menos, durante la campaña, continúen aforados y así evitar que la Justicia pudiese
darle un disgusto.
La decisión del PSOE está
obligando a Podemos a acelerar sus procesos internos para llegar a unas
elecciones que le vienen a los de Pablo Iglesias demasiado pronto, algo que
seguro ha valorado Susana Díaz para convocarlos.
Por otra parte, el
pesimismo cunde en las filas del Partido Popular, pues casi todos coinciden en
que su líder y candidato, Juan Manuel Moreno, no es oponente para la candidata
socialista. De hecho, quiero haceros partícipes de algo que me ha sorprendido
mucho. Varios votantes incondicionales del Partido Popular, me han manifestado
ya, que en las elecciones andaluzas van a votar a Susana Díaz, pues sabiendo
que su partido no tiene opciones, prefieren a un PSOE gobernando con mayoría,
que a un PSOE reeditando otro “Pacto de Progreso” con quienes están a su
izquierda. Es evidente, que los andaluces de derechas no quieren ver ni a
Podemos ni a IU en el gobierno.
Siempre se ha dicho, que
los dos grandes partidos tenían un suelo electoral inamovible, ahora parece que
las decisiones de Mariano Rajoy han conseguido hasta cargarse el suelo
electoral del PP en Andalucía.
Todo parece indicar, que
Susana Díaz, ha tomado la decisión correcta para sus intereses personales y los
de su partido.
