Ayer nos enteramos, que
varios ex dirigentes del Partido Popular de Valencia y de seis constructoras,
habían sido procesados por delito electoral, falsedad documental y fraude
fiscal. Conviene puntualizar, que estas constructoras son contratistas
habituales del gobierno valenciano.
Veremos sentados en el
banquillo al ex presidente del gobierno de Valencia y al ex secretario general
del PPCV, junto a los cabecillas de la red Gürtel y a los empresarios
imputados, todo un espectáculo sino fuera porque la ciudadanía está ya tan
curada de espantos que empieza a ver normal lo que en cualquier democracia
seria sería escandaloso.
El juez los considera
responsables de crear una trama de financiación ilegal del Partido Popular,
mediante la cual, las constructoras le pagaron al PPCV las elecciones
autonómicas de 2007 y las elecciones generales de 2008, ambas ganadas por el PP
con mayoría absoluta, pero como vemos ahora, de forma fraudulenta.
Las declaraciones
realizadas ayer por Mª Dolores de Cospedal con relación a este caso causan
sonrojo a cualquier ciudadano, se atrevió a decir que la corrupción es un
“fenómeno social” para intentar “quitarle hierro” a las actividades delictivas
de políticos que aún tienen carnet de su partido.
Es cierto que en la
creación de tramas político-empresariales, el PP y el PSOE, “tanto montan,
montan tanto”, pero también es cierto, que por muchas medidas que apruebe el
bipartidismo se ve claramente que todo lo hacen de cara a la galería, aunque
también es cierto que ya solo convencen a muy pocos con esas puestas en escena
parlamentarias.
Dicen los periodistas, que
este caso y otros, le quitan credibilidad de los dos grandes partidos, mi
pregunta es ¿pero es que les queda algo de credibilidad a estas alturas de la
película?
