El bipartidismo es ahora
víctima de sus propios errores y de su falta de visión de futuro. Muchos
recordamos que ocurrió cuando apareció con fuerza UPyD en el panorama político
nacional y fue de inmediato recibido por los dos grandes partidos con enorme
hostilidad. El partido de Rosa Díez fue hostigado y boicoteado, tanto a nivel
parlamentario como a nivel mediático, todos recordamos como Rajoy se crispaba
sobremanera en sus réplicas a Rosa Díez.
El bipartidismo prefirió
entonces negarle el pan y la sal a UPyD, un partido constitucionalista,
transversal y moderado, que estaba llamado a tener el peso político que hoy
empieza a tener Podemos, un partido regenerador y a la vez favorable a unos
consensos que hagan posible la necesaria
reparación del sistema.
Mi opinión es, que pese a
las dificultades, UPyD es un proyecto viable y necesario, al que por mucho que
el CIS le dé resultados poco satisfactorios, probablemente una parte de ese 20%
de encuestados que no dicen a quién votarán opten por él.
Pues bien, ahora PP y PSOE
se encuentran con Podemos, ese partido que les asusta tanto y al que
califican sus sicarios de la palabra en
las tertulias televisivas como el portador de todos los males, se negaron a
tomar el café de UPyD y ahora se tienen que zampar varias tazas del de Podemos.
Podemos es sin lugar a
dudas el hijo de esa criatura llamada bipartidsmo, una criatura que crece y se
alimenta de sus desmanes. El bipartidismo está moribundo, espero y deseo que
pronto muera, yo seré uno de esos ciudadanos de los que me alegraré cuando le
den tierra.
Aún hay “peperos” que se
atreven a decirte que no entienden como alguien puede votar a un partido que
hace propuestas como las que hace Podemos, curiosamente nunca se preguntan cómo
se puede votar a un partido como el PP, un partido corrupto que ha incumplido
la casi totalidad de las promesas que les hizo a los ciudadanos en la pasada
campaña electoral, y si no, que le pregunten a modo de ejemplo, a las víctimas
del terrorismo o a las asociaciones pro vida.
