Izquierda Unida empieza a
estar cansada de que el PSOE, en los asuntos más espinosos de su pacto de
gobierno, siga mareando la perdiz. Ahora que hay que lograr un acuerdo entre
ambos partidos para aprobar los presupuestos andaluces, IU pone sobre la mesa
el asunto de su famosa “banca pública”, llamada por el PSOE, Instituto de
Crédito Andaluz.
Ambos nos quieren “vender
la moto” de que con ese ente, Andalucía dispondría de todos los recursos
posibles para que las pequeñas y medianas empresas “tengan liquidez” y se
facilite el crédito para impulsar el crecimiento económico y el empleo.
La Junta de Andalucía ha
anunciado que solicitará una ficha bancaria para el Instituto de Crédito
Andaluz, ficha que concede el Banco de España tras el visto bueno del Gobierno.
No olvidemos, que una ficha bancaria te permite acceder a financiación
alternativa, captar recursos externos o emitir títulos.
El gobierno de Andalucía, y
los dos partidos que lo forman, por muchos cuentos que se inventen, no dicen la
verdad. Izquierda Unida pretende crear su chiringuito para tener más sueldos y
sillones para los suyos, y por supuesto, para financiar mayoritariamente a sus
afines. Tras la debacle de las cajas de ahorros, lo que nos cuentan ya no
cuela, aunque parece que quieren imitarlo.
Es evidente, que Susana
está “hasta el mismísimo” de Izquierda Unida, que los aguanta para no perder el
poder, y que lleva mucho tiempo pensando en la posibilidad de convocar
elecciones anticipadas para desembarazarse de ellos.
