Ayer se aprobó en el
Parlamento de Cataluña una Ley de
Consultas que contó con el apoyo del 78% de los diputados. Para Artur Mas y sus
socios, aprobar esta norma supone dar
una falsa apariencia de legalidad a la convocatoria del referéndum secesionista
del 9-N.
Ayer también quedo claro,
que “el guaperas” que dirige el PSOE no controla a todo su partido, ya que no
pudo evitar que los diputados del PSC-PSOE se sumaran a este desafío a la
soberanía del pueblo español. Este hombre debe olvidar que cada vez que acusa
al Gobierno de “inmovilismo” les está dando alas a los independentistas,
incluso a los de su propio partido en Cataluña.
Pedro Sánchez sabe perfectamente
que el único camino posible para el Gobierno es el de recurrir la Ley de
Consultas ante el Tribunal Constitucional para impedir así que se celebre el referéndum
del 9-N, por ello es injustificable e irresponsable que actúe así.
Lo triste de todo esto, es
que lo que impide que PP y PSOE hagan un frente común contra el separatismo, es
la incapacidad del PSOE para imponer la defensa del modelo de Estado al PSC.
Hace tiempo que el PSOE debería estar presente en Cataluña con sus propias
siglas, pues empecinarse en seguir siendo allí el PSC le está provocando un
desgaste enorme, tanto dentro como fuera de Cataluña.
El pasado miércoles, dos
diputadas del PSC se unían a los independentistas para apoyar la consulta del
9-N y otra se ausentó premeditadamente, ayer todo el PSC se unió a los partidos
pro referendum. Es evidente que el PSC-PSOE son cómplices de los que quieren
dar un golpe al Estado de Derecho.
En cuanto la Ley de
Consultas aparezca publicada en el “BOE catalán” el Gobierno, parece ser, tiene
todo dispuesto para iniciar de inmediato los trámites para presentar un recurso
contra esa Ley ante el Tribunal Constitucional, el TC lo considerará en pleno y
lo admitirá a trámite, en ese momento, la Ley de Consultas quedará suspendida
cautelarmente y con ella cualquier acto que derive de la misma.
A los españoles solo nos
queda esperar para ver cual es el siguiente movimiento de los sediciosos.
