El Juzgado de lo Contencioso
Administrativo nº 2 de Sevilla le ha dado la razón al Grupo Socialista del
ayuntamiento de la localidad sevillana de Bormujos, por entender que su
alcaldesa ha cometido “una vulneración del derecho a obtener del alcalde
cuantos antecedentes o datos obren en su poder, con vulneración de la Ley de
Bases de Régimen Local”, en lenguaje llano, que esta señora se niega a dar
información a la oposición de los asuntos del municipio.
Resulta que la alcaldesa de
Bormujos es Ana Hermoso, una verdadera alhaja, persona que está imputada por el
Juzgado de Instrucción nº 2 de Sevilla “por haber recibido un bolso de lujo de
la trama Gürtel a cambio de votar en 2005 a favor de una moción de censura para
desbancar al PSOE de la Alcaldía” ¡hay que ser cutre para venderse por un
bolso!
Estamos ante un personaje
cuyas andanzas son conocidas por muchos, y que desde que se propuso llegar a lo
más alto posible en política jamás dudo en utilizar los medios necesarios, por
muy discutibles que fueran, para conseguir sus objetivos. Llegó a la alcaldía y
tomó posesión de lo que entendía que era “su cortijo” y desde esa perspectiva
gobierna. Por ello, no es de extrañar los múltiples frentes judiciales que se
le acumulan.
Esta señora es aventajada
discípula de José Luis Sanz, alcalde de Tomares, quien al igual que ella, tiene
serios problemas con la justicia por observar presuntos comportamientos
incompatibles con la legalidad.
Por lo que vemos, el
Partido Popular tiene serios problemas para encontrar candidatos fiables, o lo
mismo prefiere a gente con este perfil pero obedientes y fieles al aparato.
