Pese a que en el Parlamento
de Andalucía la oposición ha pedido en media docena de oportunidades, estos
tres últimos años, explicaciones sobre las multimillonarias ayudas al entramado
empresarial del ex consejero Ojeda, la Junta de Andalucía siempre se ha negado
a darlas. Daba igual que estuviera presidida por Griñán o por Díaz, da igual
que Izquierda Unida cogobierne actualmente Andalucía, ellos miran para otro
lado y listo. Lo curioso de todo esto, es que este asunto no era ningún
secreto, en Andalucía se sabía.
El poder en Andalucía
siempre se ha negado a dar explicaciones, pero lo cierto, es que Ojeda ha
pasado 48 horas en los calabozos y ha sido imputado por el fraude en la
formación.
Aquí se conocía el elevado
número de ayudas para la formación otorgadas a empresas de militantes y cargos
socialistas, por ello, ante la falta de explicaciones, es normal que la
ciudadanía sospeche que tras ese entramado de empresas pudiera haber
financiación irregular del PSOE. Todo lo robado no era para Ojeda, eso es
evidente, pues hablamos de cifras mareantes.
En Andalucía, el principio
de igualdad no existe, no es igual ser socialista que no serlo, si eres
socialista tienes muchas más oportunidades de que te vaya bien en la vida, si
no lo eres estarás discriminado. Desde la Junta gobiernan para los suyos, los demás
le importamos poco. Pero no podemos olvidar, que el dinero birlado procede de
los impuestos que pagamos todos los andaluces, es nuestro y no se destina a su
principal finalidad, a darnos servicios de calidad.
Con este panorama, nos
encontramos con las declaraciones que le ha hecho Carolina Bescansa, portavoz
de Podemos, a un importante medio de comunicación. Nos dice que su partido es
el de la ilusión, que están expresando las demandas de una mayoría social que
ya existe, que quieren articular un proceso que ponga fin a un régimen que se
descompone, que están contra la política de recortes, de obedecer a la troika y
contra la impunidad de los corruptos. Tras eso, nos dice también que están
condenados a entenderse con Izquierda Unida, pues con Alberto Garzón han
empezado a hacer cambios.
Desde el respeto, quiero
decirle a Podemos que de la descomposición del sistema tienen igual culpa el
PSOE e Izquierda Unida, que el Partido Popular, los tres miembros de esa
partitocracia que padecemos. Que los tres están de corrupción hasta las cejas,
y que los tres han participado, por ejemplo, en el saqueo de las Cajas de
Ahorros con sus consejeros comiendo del pesebre.
Una de las virtudes de
Podemos es que, por ahora, están limpios, pero al restarle votos a los otros
dos, ambos están como locos por pactar con ellos, pero aviso, los contagiarán y
los fagocitarán, pues el atractivo se perderá, la utopía es incompatible con
asociarse con corruptos.
Aunque lo mismo estoy
equivocado y la única intención que se tenía con la creación de Podemos era
propiciar la reedición de un Frente Popular que desaloje a la derecha del poder,
aunque advierto que eso no regenerará el sistema.
Me siento sin autoridad
para darle consejos a Podemos, pero me atrevo a decirles que sean ellos mismos
y que se olviden de compañeros de camino poco deseables.
