Cuando la mayoría de
expertos abogaban por una reforma fiscal que modernizara profundamente nuestro
sistema tributario, reduciendo impuestos directos y cotizaciones sociales, y
eliminando reducciones, a cambio de aumentar la tributación indirecta, resulta
que nos hemos encontrado con una reforma muy poco ambiciosa y con marcada
intencionalidad electoral. Es evidente, que por muchos juegos malabares que
haga Rajoy en este campo, su promesa electoral de haber bajado los impuestos
durante la legislatura no va a ser cumplida.
Estamos ante una reforma
fiscal con demasiada letra pequeña, una letra pequeña con demasiada carga
subliminal, que de por sí, desmiente lo que dicen algunas portadas refiriéndose
a una importante bajada de impuestos. Ni tan siquiera simplifica el proceso
burocrático, y que decir, de su comprensión por parte de los más legos en la
materia, por ello podemos decir que alimenta aún mas la confusión entre la
ciudadanía.
Es cierto que los
contribuyentes y las Pymes que estén por debajo de los 45.000 euros de renta,
verán como por una parte, a partir de 2015 se alivia su carga fiscal, pero por
otros conceptos perderán parte de lo ganado. Por su parte, los ciudadanos con
rentas a partir de los 45.000 euros tendrán que soportar una importante subida.
Siempre nos habían dicho,
que estimulando el ahorro se alimentaba el motor que crea la riqueza. Esta
reforma perjudica y castiga el ahorro, pues penaliza a los que tienen sus
ahorros en Bolsa, tienen viviendas en alquiler o planes de pensiones.
El Gobierno nos intenta
vender que no le ha permitido a la banca beneficiarse de un dos por ciento
menos en su tributación, aunque esta no bajada tiene truco, no quiere dañar los
créditos fiscales que el sector bancario tiene y que avalan su capital.
Resumiendo, una reforma
fiscal que castiga el ahorro privado y que hace que nuestro sistema fiscal sea
más complicado y rígido.

digo lo que decia LENIN ya en 1919 en una carta a los obreros de America y Europa. Todo Estado,comprendida la republica más democrática, no es sino una maquina para el aplastamiento de una clase por otra. El Estado proletario es una maquina para el aplastamiento de la burguesia por el proletariado, y ese aplastamiento es necesario debido a la resistencia furiosa, deseperada y que ante nada se detiene,ofrecida por los terratenientes y capitalistas, por toda la burguesia y por todos sus lacayos, por todos los explotadores, cuando comienza su derrocamiento,cuando comienza la expropiacion de los expropiadores.Velar su varacter burgués, olvidar que el sufrgio universal sera una de las armas del Estado burgués mientras exista la propiedad de los capitalistas, significa traicionar ignominiosamente al proletariado,pasarse al lado de su enemigo de clase, de la burguésia, ser un traidor y un renegado.
Esto de LENIN no es suficiente, si no os dais cuenta, es atacar el primer sistema socialista del mundo, el primer ensayo y practica de un poder de los obreros y campesinos, si los grandes teóricos del socialismo y del comunismo no se dan cuenta es porque son unos traidores, y ya LENIN lo dice bien claro, el capital no solo esta a la desesperada, sino que esta, en su fase final, el problema es que los grandes traidores, del pueblo, que son la pequeña minoría, están y han arrastrado, a la gran mayoría creyéndose que van a hacerse todos ricos, y la conciencian de clase de la clase obrera con sus patrañas el capital, nos esta arrastrando a uan situación de enfrentamiento de unas consecuencia incalculables.
Camaradas: Espero que los que no tienen nada que perder se den cuenta, de que no es cuestión de de territorios es mucho mas importante que eso, es el, acorralamiento, del primer estado socialista y comunista de la tierra, y como dice LENIN, en sus obras no están dispuesto a dejar que ese estado sea capaz de revivir y ponerlos donde se merecen los asesinos de los pueblos, que son los que quieren seguir viviendo a costas de los trabajadores, y saqueando a los pueblos.