Creían
tener la cosa, atada y bien atada, pero a esa mafia blindada
compuesta por los viejos partidos políticos y los sindicatos les ha
entrado el canguelo tras la irrupción de Podemos.
Estoy
de acuerdo en que han irrumpido con un discurso imposible, fruto sin
duda del asco y la indignación de una parte de nuestra sociedad que
se niegan a vivir en una sociedad que los relega a un estado de
semiesclavitud, porque que nadie dude, que estar preparado y tener
que currar percibiendo un sueldo miserable, y encima, con la amenaza
de que si no lo aceptas hay cincuenta en la puerta esperando cogerlo
es deprimente.
Los
dueños del sistema se han pasado cien pueblos y ya no pueden dar
marcha atrás, los de Podemos les dan “promesas de justicia”,
algo que la casta jamás les dará. Y encima, gritan con descaro eso
de “Sí se puede”, y claro está, los que no tienen nada que
perder se lo creen, y cada vez más se lo creerán.
Vivimos
en un sistema basado en la mentira, donde los que nos mienten se lo
llevan todo y a los demás nos dejan nada o muy poco, con ese brebaje
el resultado era previsible, estallido social con forma de movimiento
político.
Algunos
vaticinan lo que desean que ocurra, que Podemos no tendrá recorrido,
yo no pienso lo mismo, por poco que se organicen, en las próximas
municipales pueden cambiar el mapa político en muchos municipios,
pues en todos ellos hay ciudadanos que reúnen las condiciones
necesarias para ser abducidos por su discurso.
Podemos
es el resultado de la miopía política de los dueños del sistema,
pese a sus propuestas absurdas, peligrosas e irrealizables, es muy
posible que nuestra democracia sea más completa con su presencia,
pues su copia mala, la desacreditada Izquierda Unida, ha sido
cómplice de todos los males y las injusticias de esto que llaman
democracia.
Lo
mismo, los “extremistas” de Podemos hacen despertar al sistema,
ojalá así sea, y le hagan ese gran servicio a su país.
