La
voracidad recaudatoria del ayuntamiento de Sevilla está consiguiendo
que la indignación de los vecinos llegue a límites desconocidos
hasta ahora, incluso han convocado una manifestación vecinal en el
barrio de Bami por este motivo.
El
barrio de Bami está situado junto al hospital Virgen del Rocío, y
desde hace mucho tiempo sus vecinos vienen soportando los
inconvenientes del enorme trasiego de vehículos y el consiguiente
colapso de los aparcamientos existentes. Todo ello está agravado por
la presencia de los llamados “gorrillas”, aparcacoches ilegales,
muchos de ellos drogadictos, que llevan muchos años intimidando y
hasta agrediendo tanto a vecinos como a todos los sevillanos que
acuden al hospital en sus vehículos y se niegan a pagarles.
Siendo
alcalde Alejandro Rojas Marcos, creó el colectivo de los Vovis
(Voluntarios y Vigilantes) un colectivo de personas honradas que por
edad tenían difícil incorporarse al mercado laboral, estos Vovis,
te aparcaban el coche y te pedían la voluntad de forma amable. Ahora
el ayuntamiento los tolera pero poco a poco, con la implantación de
la zona azul, les está quitando su sustento, cuando justamente ellos
han sido durante años, los que en Bami han defendido a los vecinos y
se han enfrentado a los ilegales ante la inacción municipal.
El
popular Juan Ignacio Zoido, dijo que solucionaría el problema de
Bami, y no solo no lo ha hecho, sino que con la implantación de la
zona azul perjudica a todos, vecinos y Vovis, y en las horas de no
vigencia de la zona azul dejará previsiblemente que los ilegales
campen a sus anchas.
Que
van a hacer ahora los miles de trabajadores del complejo
hospitalario, esos que ganan sueldos bajos y les es imposible pagar
la zona azul, que van a hacer los vecinos de Bami.
Zoido
no solo ha incumplido sus promesas, además, opta por recaudar en vez
de por tomar una decisión justa. Le recomiendo al actual alcalde de
Sevilla que en la próxima campaña electoral utilice el lema “todo
por la pasta”.
