Mañana
comienza oficialmente la Feria de Sevilla, pero desde el pasado 1 de
mayo, Sevilla se encuentra repleta de visitantes, y mucho me temo,
visto lo que ocurrió el pasado viernes en la céntrica Puerta de
Jerez, que el dispositivo previsto en lo referente a las emergencias
sanitarias no es, ni mucho menos, el necesario.
El
pasado viernes, alrededor de las ocho de la tarde, un hombre de unos
70 años se desvaneció y calló al suelo, de los allí presentes
varios llamaron a emergencias para que enviaran una ambulancia, esta
llegó pasados los veinte minutos, y en vez de atender al ciudadano
que sufrió el percance, que ya estaba sentado y consciente aunque en
mal estado, se limitaron a tomarle sus datos personales y a
invitarle a, si el quería, llevarlo al hospital.
Alfonso,
que así se llamaba, les dijo que se estaba recuperando y que no veía
necesario ir al hospital, los dos sanitarios dijeron que entonces se
iban. Al ser increpados por los ciudadanos que allí se encontraban,
nos reconocieron que ni eran médicos, ni enfermeros, y que en la
ambulancia no llevaban ni siquiera un tensiómetro.
Cuando
el nivel de indignación ciudadana fue creciendo, ellos mismos nos
reconocieron que para toda Sevilla y el Aljarafe solo hay tres UVIs,
que son las que llevan médico y todo lo necesario, los allí
presentes nos quedamos de piedra.
Si
el dispositivo sanitario en Feria no es muy superior al que ha estado
desplegado este puente, no peco de catastrofísta si afirmo que los
ciudadanos no vamos a tener la seguridad de ser atendidos en tiempo y
forma, ya no solo en el Real, tampoco en el resto de la ciudad y su
área metropolitana.
Lo
que ocurrió el viernes, para mí es vergonzoso, e impropio de una
gran ciudad europea como es Sevilla, una gran ciudad que estos días,
es sin duda, centro del turismo mundial. Yo le recomendaría al Sr.
Alcalde que se haga menos fotos, que se remangue y haga las gestiones
necesarias para garantizar unas emergencias sanitarias de garantía
en nuestra ciudad y área de influencia.
