La
Mezquita de Córdoba, actual Catedral de la Asunción de Nuestra
Señora, se construyó en el año 785 en el lugar que ocupaba la
basílica visigótica de San Vicente Mártir, templo cristiano
edificado a mediados del siglo IV.
Hago
esta referencia histórica, porque ahora Susana Díaz, sin duda
espoleada por sus socios comunistas, pretende disputarle la
titularidad de la Mezquita cordobesa a la Iglesia por vía jurídica
a sabiendas que será un tema que levantará una gran polémica y
evitará que se hable de otros asuntos referentes a la ineptitud de
ella y de su gobierno.
En
la actualidad, la Mezquita-Catedral de Córdoba, es un bien de la
Iglesia registrado recientemente conforme a la ley, pero cuya
propiedad puede acreditar desde el siglo XIII, año en que Fernando
el Santo se la devolvió al estar edificada sobre el solar que
albergaba un antiguo templo cristiano de la época visigoda.
La
Junta de Andalucía hace maniobras contra la historia, ni durante la
II República se atrevieron a tanto, ni los sucesivos gobiernos
municipales de la capital cordobesa se lo plantearon, muchos de ellos
comunistas.
Con
los gravisimos problemas que tiene Andalucía, muy mal tiene que ver
las cosas Susana Díaz para ceder ante IU y empezar esta alocada
carrera hacia el fracaso arropada por los sectores mas radicales de
la sociedad civil.
Hasta
el otrora cabal Julio Anguita ha realizado un llamamiento a la
rebelión de los cordobeses contra lo que el llama “hurto legal”
de uno de los monumentos mas emblemáticos de España.
Da
la impresión que nos encontramos ante una maniobra llamada a ser
estéril del anticlericalismo mas duro de nuestra sociedad. Ellos
piden que la titularidad del monumento sea pública.
A
título informativo diré que, visitar la Alhambra de Granada cuesta
un buen dinero (35 euros), en cambio, la entrada a la Mezquita de
Córdoba, que es propiedad de la Iglesia, es casi gratuita, entre 0 y
8 euros ¿Que ventajas tendría que fuese pública en vez de
propiedad de la Iglesia?