Por
lentitud en unos trámites administrativos, el ayuntamiento que
preside el popular, Juan Ignacio Zoido, no puede dejar sin comer a
muchas familias sevillanas. El alcalde de Sevilla tendría que haber
intervenido personalmente en este asunto y demostrar que no es ajeno
al sufrimiento de los sevillanos que peor lo pasan.
Cien
familias de la zona Tres Barrios – Amate se han quedado sin comida
caliente. El catering social puesto en marcha por una asociación
gracias a una subvención del ayuntamiento de Sevilla sirvió el
viernes su último menú.
Es
muy sencillo, si las transferencias municipales no llegan, los
comedores se cierran y mucha gente se verá abocada para alimentar a
sus hijos a mendigar o a buscar en los contenedores.
No
tiene sentido, que si a finales de octubre los responsables de la
asociación presentaron las facturas que justificaban el gasto del
75% de la subvención concedida, gracias a un convenio de
colaboración firmado con el alcalde, no tiene sentido la lentitud
mostrada en la verificación de las citadas facturas. Lo mismo que le
encanta al alcalde de Sevilla posar ante los fotógrafos en la firma
del convenio, debería exigir diligencia a los empleados municipales
responsables a la hora de hacer su trabajo y no dejar sin comer a
tantas familias.
Esas
cien familias que de lunes a viernes recogían esas tarrinas de
comida caliente para llevarlas a la mesa familiar nunca entenderán
lo que está sucediendo, por mucho que ahora la delegación de
Familia y Asuntos Sociales nos asegure que se están agilizando los
trámites, el daño está hecho, y que se sepa, a nadie se le han
pedido responsabilidades al respecto.
Zoido
y sus delegados deben recordar, que todos sevillanos le pagamos su
sueldo con nuestros impuestos, que ellos son nuestros empleados y los
ciudadanos sus patronos. No pueden olvidar, que hasta esos sevillanos
que van a comer a comedores sociales ostentan esa condición. Los
90.000 sevillanos sin empleo y sus familias deberían de ser una
prioridad para el señor alcalde, debería poner todo su empeño en
que tuvieran sus necesidades básicas cubiertas.