Se
que muchos pensarán que me he pasado varios pueblos en el título
elegido para este artículo, pero os aseguro, que después de leerlo
no pensaréis lo mismo.
El
Servicio Andaluz de Salud va a limitar a los oncólogos los fármacos
que pueden prescribir a los enfermos andaluces de cáncer, para así,
reducir la factura hospitalaria. El SAS no entra a valorar el aumento
de fallecimientos que van a provocar estos recortes.
Nada
mas enterarse de las intenciones de la Junta de Andalucía, la
Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), ha hecho público un
comunicado mostrando su profunda preocupación por una medida que
rompe la “equidad de acceso a fármacos oncológicos en todo el
territorio nacional”. En unas CCAA habrá, a partir de ahora,
muchas mas posibilidades de sobrevivir padeciendo cáncer que en
otras, esta España de las Autonomías sigue haciendo estragos.
El
SAS acaba de publicar un concurso para suministrar fármacos a los
hospitales, los diferentes laboratorios presentarán sus ofertas a
esos 22 lotes de principios activos agrupados por indicaciones
terapéuticas, y de cada lote se elegirá el fármaco ofertado más
barato, aunque su composición no sea la misma desde el punto de
vista químico, algo considerado por los especialistas como una
auténtica barbaridad, y que de seguro costará muchas vidas.
A
modo de ejemplo, en el tratamiento del cáncer colorrectal se han
producido importantes avances y los pacientes que lo padecen han
visto como en esta última década han mejorado sus posibilidades
terapéuticas, esto se ha conseguido gracias a la selección de la
mejor estrategia farmacológica y a un tratamiento personalizado en
función de las características del paciente y del tumor. Pues bien,
con lo que pretende hacer la Junta de Andalucía, los andaluces que
padezcan este tipo de cáncer verán como sus posibilidades de
supervivencia empeoran con respecto a las CCAA que no hacen este tipo
de recortes, ya que solo podrán prescribirles a todos el mismo
fármaco, independientemente de que sea el apropiado.
Los
que malgobiernan Andalucía, los que se niegan a desmontar esa
administración paralela ineficaz que ha servido para colocar a todos
los suyos, esos que montan tramas corruptas para llevárselo crudo,
esos mismos, les recortan a los mas débiles, a los que su vida
depende de un tratamiento especifico.
Los
políticos profesionales no saben de donde sacar el dinero necesario
para seguir viviendo a nuestra costa y mantener su chiringuito. Los
que denuncian la política sanitaria que sigue el PP en Madrid,
resulta que hacen esto en la Andalucía del PSOE. Para meditar.