Lo
estamos conociendo estos días por la prensa, UGT Andalucía se
gastaba parte de los cuantiosos fondos que recibía de la Junta a su
antojo y sin respetar la finalidad para la que le fueron entregados.
Al parecer, en la caseta que el sindicato tiene en la Feria de Abril
de Sevilla, en la cena de apertura del evento del año 2010,
participaron 150 invitados, y se sufragó a cuenta de una partida
destinada a gastos de la negociación colectiva, gastándose cerca de
13.000 euros.
He
podido contactar con un asistente a esa cena y me ha ratificado desde
el mas completo de los anonimatos, ya que su futuro sindical correría
gran peligro, que se trató de una espectacular cena con fiesta. De
jamón ibérico y de gambas blancas se hartó el personal, y al final
barra libre de copas premium. Ya lo dijo Guerrero, el principal
implicado en la trama de los ERE, “donde había dinero de verdad
era en la formación para el empleo que manejan los sindicatos”.
Este
es un escándalo mas de los que continuamente van saliendo a la luz,
y que ratifica el modo fraudulento con el que actúa el sindicato
socialista. Resulta incomprensible que el gobierno andaluz aún no
haya dado la cara ante la opinión pública, y al menos, dé su
versión sobre los hechos, pues la factura emitida por el sindicato
UGT está falseada, ya que en vez de poner “comidas de la feria”
pusieron “comidas reuniones negociación colectiva”, añadiendo
la coletilla de “concepto siguiendo vuestras instrucciones”.
La
Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía reconoció hace
días, que UGT les había engañado y encargó una investigación a
una de sus consejerías, algo insuficiente ante un desvío de fondos
públicos en claro beneficio propio, dinero procedente de fondos
europeos destinados a colectivos desfavorecidos. Menos mal que la
Fiscalía, ante el escándalo creado, ha abierto ya una investigación
sobre las facturas falsas de UGT.
Todo
parece que, como dijo Guerrero, podríamos estar ante un caso de
corrupción descomunal, y que esto que está pareciendo es solo la
punta del iceberg.
La
Junta debería ser la primera interesada en depurar responsabilidades
políticas y penales, pero parece ser que está en clara connivencia
con quienes dirigen el sindicato.
Si
los ciudadanos andaluces que no vivimos del régimen conocemos por el
caso de los ERE que la Junta de Andalucía es una auténtica “cueva
de Alí Babá”, tras conocer los manejos de UGT tenemos claro que
en esa cueva no solo hay políticos, también abundan los
sindicalistas. Está claro que Dios los cría y ellos se juntan.