La
hipocresía de la Junta de Andalucía ha tenido una contundente
respuesta de la juez Alaya, en pocos párrafos y con mucha claridad
ha desestimado el recurso interpuesto por el Gobierno andaluz contra
su decisión de citar a veinte altos cargos imputados en el fraude de
los ERE, entre ellos, Magdalena Álvarez.
Con
mucha contundencia, la juez Alaya acusa a la Junta de actuar con una
“posición más propia de una defensa que de una acusación
particular”, dejando meridianamente claro, que estando personada
como acusación particular, al ser la Administración perjudicada por
la supuesta malversación de fondos, la Junta recurrió la imputación
de esa veintena de cargos y ex altos cargos.
Desconozco
a que espera Alaya para retirar la personación de la Junta de
Andalucía en este caso, pues la actitud que mantiene esta podría
interpretarse como fraude de ley.
El
PSOE-A pretende seguir mareando la perdiz en este caso, ahora nos
dice que el único delito de Griñán sería el de cumplir las leyes
que dicta el Parlamento, acusando a la juez de subvertir el Estado de
Derecho. Todos sabemos que el Parlamento desconocía por completo
como se repartía el famoso “fondo de reptiles”, un fondo
diseñado para hurtar cualquier tipo de control y repartirlo
discrecionalmente.
Si
al principio la Junta lo negó todo, posteriormente dijo que ella fue
la primera en denunciar el saqueo, para al final afirmar que siempre
había colaborado con la justicia en este asunto. La juez Alaya ha
demostrado una a una que todas las afirmaciones de la Junta han sido
vulgares mentiras.
Aún
recuerdo esas vergonzosas declaraciones de Chaves diciendo que el
asunto de los ERE era culpa de cuatro golfos.
Pronto
declarará el ex interventor general Manuel Gomez, declaración que
ha tratado de posponer por todos los medios la Junta, pues si se
ratifica en sus anteriores declaraciones, Griñán puede ver
seriamente comprometido su futuro judicial y político, ya que ha
llegado a acusarle públicamente de “cebar sin descanso la corrupta
partida presupuestaria de los ERE fraudulentos”.
Lo
mismo Alaya consigue que, Alí Babá y sus cuarenta ladrones, tengan
que irse de esa cueva que es la Junta, el problema es que Susana Díaz
parece también llegar con el pasamontañas puesto.