Me
ha dejado perplejo que el Tribunal Constitucional defienda que sus
miembros puedan militar en un partido político. Todos sabíamos de
antemano que es un tribunal politizado al 100%, pero que tengan la
poca vergüenza de pronunciarse al respecto, me parece que aunque
fuese legal desde luego no es moral.
Y
es que al trascender tanta documentación del PP a raíz del caso
Bárcenas, se ha descubierto que el presidente del TC, Francisco
Pérez de los Cobos, tiene carnet del Partido Popular, y que en su
comparecencia ante el Senado omitió su vínculo político.
Conviene
recordar, que en el actual TC hay tras magistrados que han sido altos
cargos en gobiernos socialistas y se presume que también estén
afiliados al PSOE.
Desde
luego, magistrados no se les debería de llamar después de conocer
su filiación política, quizás les vendría mejor el añejo nombre
de comisarios políticos o algo parecido.
Según
el TC, la Constitución y la Ley Orgánica del propio tribunal, no
establecen la incompatibilidad de sus miembros para poder militar en
un partido político siempre y cuando no ocupen cargos directivos.
Para
el TC, ellos son una institución del Estado que no pertenece al
poder judicial. El hecho de que el TC reconozca abiertamente que su
presidente y el resto de sus miembros pueden tener carnet de un
partido político, claro está, de los que gobiernan habitualmente,
es de por sí un gran escándalo, y sin duda, un síntoma más del
nivel de degradación que estamos alcanzando.
Ya
no tenemos la mas mínima duda, los magistrados del TC que estén
afiliados a un partido político, en todos los asuntos que les
lleguen siempre defenderán la postura que defienda su respectivo
partido, y por ello, siempre se sacarán de la manga una lectura de
nuestra Carta Magna que les sirva de coartada para su voto
partidista. Y yo me pregunto, ¿es útil un TC en esas condiciones?