Diego
Cañamero, portavoz nacional del Sindicato Andaluz de Trabajadores
(SAT), lleva tiempo desafiando a la Justicia. El TSJA dictó orden de
detención contra él por la ocupación de la finca de Las
Turquillas, pero él sigue asistiendo a actos públicos en vez de
atender la cuarta citación para declarar y la orden de detención
nunca se lleva a cabo.
Si
a cualquiera de nosotros nos imputaran delitos de usurpación, daños
y desobediencia, y nos negáramos a acudir a declarar, todos sabemos
lo que nos ocurriría, pues bien, Cañamero se niega a declarar
incluso si es detenido, con el peregrino argumento de que su
sindicato ha acordado la insumisión como respuesta a las actuaciones
judiciales.
Cañamero
desconoce que ningún ciudadano está facultado para eludir la Ley ni
la Justicia en una democracia. El problema viene cuando uno se da
cuenta de que el TSJA es incapaz de hacer efectiva la orden de
detención contra un cabecilla profesional de la agitación.
El
líder sindicalista está refugiado en la localidad sevillana de El
Coronil, pueblo del que fue alcalde, desde allí ofrece surrealistas
ruedas de prensa donde denuncia la horrible represión que sufre su
SAT.
Cañamero
acusó a las autoridades de tener “listas negras” de miembros del
SAT, a los que imputan periódicamente sin nada que lo justifique.
Diego
Cañamero y los suyos, se han hecho fuertes en el Centro Obrero de El
Coronil para evitar la detención, una detención que la Guardia
Civil ni siquiera ha intentado, mientras tanto, su domicilio sigue
vigilado por la Benemérita.
El
magistrado Jerónimo Garvín, ha ampliado sin fecha ni hora de
comparecencia la orden de detención, quizás para guardar las
apariencias, ya que si diera la orden sería apresado de inmediato.
Desde luego, todos no somos iguales ante la ley.
Resulta
del todo inaceptable, que ayer lunes se congregaran militantes y
simpatizantes del SAT ante las puertas de la sede del TSJA para
intentar amedrentar a la Justicia.
Independientemente
del desenlace que tenga este asunto, lo cierto es que los dirigentes
del SAT campan a sus anchas por las tierras andaluzas mostrando un
desprecio absoluto hacia la legalidad. O les paran los pies ya, o
pronto se lamentarán de no haberlo hecho.
¿QUIEN FUE EL MENTIROSO QUE DIJO QUE LA LEY ES IGUAL PARA TODOS.?