Lo
que ha ocurrido en el Comité Ejecutivo del Partido Popular explica
por sí mismo en que se han convertido los viejos partidos de esta
partitocracia que nos ahoga y nos abochorna cada día.
Rajoy
se niega a hablar de su ex tesorero, ni siquiera se atreve a
pronunciar su nombre, y claro está, todos los miembros de su Comité
Ejecutivo le imitan. Pero no nos equivoquemos, ese es el estilo
típico de Rajoy, el piensa que si no se habla de un asunto deja de
existir, pero se equivoca, porque su silencio es un gran desprecio a
la ciudadanía.
Luis
Bárcenas está preso en la prisión de Soto del Real, y por mucho
que Cospedal diga que en el PP existe total tranquilidad, todos
sabemos que no es así. Todos los días aparecen informaciones en los
medios sobre la turbia financiación del PP, hoy mismo hemos conocido
que en un informe de Hacienda se afirma que la Comunidad de Madrid
pagó gastos electorales del PP, algo que es simplemente saquear las
arcas públicas, está el asunto de los sobresueldos de sus
dirigentes, o el de extrañas operaciones del estilo de esa diputada
popular a la que una empresa agraciada con múltiples contratos de la
administración le traspasa inmuebles por un valor cercano al millón
de euros.
La
ley del silencio se impone en el PP, la ley impuesta por Rajoy ya no
se la salta nadie. Es curioso observar como los lenguaraces,
Esperanza Aguirre y José Mª Aznar, no dijeron ni pío en el Comité
Ejecutivo ni en el Campus FAES. En el turno de ruegos y preguntas del
Comité Ejecutivo, los mas de 80 dirigentes populares se quedaron
calladitos, posiblemente muchos pensaron que hasta no hace mucho,
Luis Bárcenas, se sentaba entre ellos y ahora vive en la cárcel.
Lo
cierto es, que la ciudadanía asiste estupefacta a este espectáculo,
a este bochornoso cierre de filas en torno al líder Rajoy. Los
ciudadanos leen a diario las noticias que vinculan al PP con el
dinero fácil, con el dinero corrupto; pero parece que a Mariano y
los suyos no les importa que su lado oscuro haya quedado al
descubierto, no les inquieta lo más mínimo, nada se le explica a la
ciudadanía.
Pero
no nos equivoquemos, el Partido Popular en esto, no es distinto del
resto de los viejos partidos. El PSOE, Izquierda Unida y los
nacionalistas también están hasta las cejas de corrupción. Lo que
sucede, es que ese fácil argumento electoral de la derecha de que
“la izquierda roba”, a partir de ahora ya no lo podrán utilizar.
Muchos
albergan esperanzas de que Bárcenas cante, yo tengo mis dudas,
aunque lo desearía. Aquí en Sevilla se dice mucho la frase de que
en la política “hay mas chorizos que botellines de la Cruzcampo”,
es cierto, pero lo importante es que estén almacenados en las
cárceles.
Un gallego que ejerza de gallego y Rajoy lo es que como en este caso, permanezca callado una de dos o está pensando en marcharse o en explotar como una bomba, llevándose consigo a todo el que se menee en su entorno… es decir en cualquiera de los casos, una bomba con la espoleta retardada…..