A
final del pasado año, UGT de Andalucía presentó un ERE y un ERTE,
estos expedientes afectaban a 159 trabajadores del sindicato. UGT
aplicaba a sus trabajadores la misma reforma laboral contra la que
promovió dos huelgas generales. A eso se llama incoherencia y cara
dura.
Lo
sangrante de este asunto, es que el secretario general de UGT
Andalucía, Manuel Pastrana, se encontraba de viaje en Sudáfrica,
asistiendo a un Congreso Internacional de Servicios Públicos,
hospedado en el Hotel Hilton de Durban, un hotel de superlujo, y
cargando a la Visa Oro del sindicato, comidas de 900 euros, pese a
que la organización del Congreso costea los gastos de manutención
de las distintas delegaciones. Esta claro que Manuel Pastrana quería
darse en este viaje un homenaje a costa de las arcas del sindicato.
Y
digo esto, porque de su participación en este Congreso no hay
referencias por ningún sitio, se desconoce si desempeñó allí
algún trabajo, perece simplemente que formó parte de la delegación
y asistió a un foro, una buena excusa para disfrutar de unas
vacaciones pagadas “a tutiplen”.
Al
tener noticia de este asunto los letrados que representan a los
trabajadores, presentaron ante el tribunal del conflicto colectivo un
informe técnico donde se documenta todos los despilfarros de los
dirigentes de UGT Andalucía, cuestionando así la agobiada situación
económica que alega UGT para aplicar una reducción drástica de
plantilla y un empeoramiento de las condiciones laborales de los
otros trabajadores.
Lo
cierto es, que UGT ha intentado por todos los medios que se anulara
este informe, cosa que no ha conseguido. El estudio ha sido admitido
como prueba y deberá ser valorado por el Tribunal Superior de
Justicia de Andalucía.
Los
letrados de los trabajadores también le han recordado a la Justicia,
que el sindicato posee en Andalucía un enorme parque inmobiliario,
entre locales, pisos y naves, valorado en cerca de 20 millones de
euros. También han aportado documentos bancarios que demuestran el
absoluto despilfarro que cometen los miembros de la comisión
ejecutiva regional mediante la utilización de las tarjetas de
crédito del sindicato, parece que las Visas Oro le encantan a esta
partida de golfos.
También
se ha descubierto, a través de la información facilitada por los
trabajadores damnificados, que la cúpula de UGT Andalucía cobra
sobresueldos camuflados que no están sujetos a retenciones de IRPF.
El sobresueldo de Manuel Pastrana supuso el último trimestre 8.000
euros.
Para
que un sistema democrático funcione, tienen que existir partidos
políticos y sindicatos, pero no del estilo de los que tenemos en
España. Si últimamente se ha criticado, con toda la razón del
mundo, los sobresueldos que cobran las cúpulas de ciertos partidos
políticos, lo de UGT Andalucía es de juzgado de guardia, y
demuestra a lo que están estos parásitos: para todo, menos para
defender a los trabajadores.