Hervé
Falciani era un empleado del Hong Kong Shanghai Bank Corporation
(HSBC) de su central de Ginebra, de 2000 a 2008 trabajó en esa
entidad bancaria suiza como técnico de sistemas. Entre 2006 y 2008
extrajo la información de las cuentas de mas de 130.000 clientes,
entre ellas las de miles de presuntos defraudadores, algunos
relacionados con grandes cárteles del narcotráfico, grupos de
criminalidad organizada y organizaciones terroristas.
Antes
de huir de Suiza, Falciani intentó que la justicia de aquel país
actuara contra las ilegalidades que cometía su banco, pero no fue
posible, en Suiza existe un contubernio que lo impide.
Desde
Francia, Falciani colaboró con el Departamento de Justicia de EEUU.
Justo dos semanas después de huir a España, por recomendación
norteamericana, el Senado norteamericano destapó el escándalo y
acusó al HSBC de descuidar sus controles sobre el blanqueo de
dinero.
Nada
mas llegar a España, Falciani fue encarcelado, empezó a colaborar
con la Fiscalía Anticorrupción, y en la actualidad se encuentra en
libertad decretada por la sección segunda de la Audiencia Nacional,
pero escondido y protegido por la Policía española.
La
información sobre el dinero que tenía la familia Botín en Suiza,
también fue facilitada por Falciani.
La
Justicia suiza ha pedido su extradición, afortunadamente, las
autoridades españolas no la han concedido.
Falciani
ha advertido, que la banca suiza es un enemigo muy dinámico, que se
adapta a cualquier directiva contra la evasión fiscal o el blanqueo
de dinero para seguir haciendo caja, y que los distintos paraísos
fiscales funcionan en red. Afirma que los bancos suizos se saltan la
normativa sistemáticamente, y que utilizan la tecnología para
saltarse todos los límites que les impone la legislación europea.
Según el, cada vez que aparece una nueva norma, crean un nuevo
proyecto estratégico para sortearla.
Este
héroe de nuestro tiempo, ha colaborado con los gobiernos español,
francés, italiano y de EEUU.
Falciani
tiene 40 años, podría vivir apaciblemente con su mujer e hijo en
EEUU si hubiera aceptado la oferta de aquel país, por el contrario,
se está jugando la vida para que se atrape y castigue a los que
perjudican enormemente a la ciudadanía europea, jugándose la vida
por solidaridad con todos nosotros, porque como el dice “es la
gente normal la que está sufriendo las consecuencias”.