Si
no era ya una buena muestra, el estado de rebeldía en que se
encuentran el PSC y el PSG, de la incapacidad de Rubalcaba para
liderar el PSOE, que sin duda alguna, se encuentra en las horas mas
bajas de su reciente historia, ahora vemos como le siguen creciendo
los enanos, concretamente en Ponferrada.
Ponferrada
tiene un nuevo alcalde, socialista hasta hace un cuarto de hora,
Samuel Folgueral, quien ha encabezado una moción de censura para
arrebatarle la alcadía al PP, eso sí, con la colaboración
necesaria de los concejales de un partido independiente encabezado
por alguien que en su día fue condenado por acoso sexual.
Según
ha manifestado el nuevo alcalde, esa moción de censura contaba con
todas las bendiciones de la dirección del PSOE, su partido hasta
ayer. Solo cuando Carmen Chacón denunció el hecho a través de las
redes sociales, Rubalcaba dio marcha atrás y le exigió a Folgueral
que, o bien dejaba la alcaldía o el PSOE.
Este
caso, no hay mas remedio que verlo en clave de lucha interna, una
Chacón huérfana que aprovecha lo más mínimo para hacer sangre, y
un Rubalcaba que ve peligrar sus apoyos feministas.
Ha
sido tal el fiasco cosechado por Alfredo, que a fecha de hoy, el PSOE
de Ponferrada se ha desintegrado, pues el alcalde y los siete
concejales pasan a la condición de “no adscritos” en la corporación.
Hay
algo que no entiendo en todo este asunto, tanto PP como PSOE, están
hartos de pactar con transfugas, están hartos de pactar con
concejales imputados por diferentes delitos, entre ellos de
corrupción, y no pasa nada, por lo visto lo ven muy ético. Y ahora
, por lo visto, ven como inadmisible que se pacte con alguien que
hace años fue condenado por acoso sexual, que no tiene deudas
pendientes con la justicia y que ha recibido un apoyo importante de
los ciudadanos de su ciudad.
Soy
el primero en mostrar mi absoluto rechazo hacia aquellos que cometen
ese delito, el de acosar sexualmente, pero me da la impresión que la
fuerza de los grupos de presión feministas y lo “políticamente
correcto” han conseguido que se estigmatice incluso al que ha
pagado su deuda con la sociedad y se ha rehabilitado.
Si
nuestro sistema siempre ha apostado por la rehabilitación y la
reinserción ¿porqué ocurre esto? ¿o alguien piensa que este tipo
de delitos son los únicos que inhabilitan a un ciudadano para estar
en política?