Viendo
el comportamiento de los dos grandes partidos, nos damos cuenta de
que la hipocresía y la mentira preside la mayoría de sus acciones.
Óscar
López, el secretario de Organización del PSOE, trata de justificar
su desastrosa actuación en el caso Ponferrada, poniendo a
disposición de su partido el cargo a sabiendas de que no van a
prescindir de el, y nos dice que se cegó ante la posibilidad de
sacar a Ismael Alvarez (condenado por acosar sexualmente a Nevenka
Fernández) de la política.
Lo
cierto es, que Óscar López ha hecho de cortafuegos, asumiendo todos
los errores del caso y exculpando, a Rubalcaba y a Valenciano.
Lo
que no entiendo bien y me parece de una hipocresía bestial, es que
mientras los socialistas se rasgan las vestiduras por haber aceptado
la alcaldía de Ponferrada gracias a los votos de los concejales de
un partido independiente presidido por un condenado hace años por
acoso sexual, el PSOE no diga ni pío sobre uno de sus insignes
dirigentes, exactamente Eguiguren, presidente del PSE, quien fue
condenado por maltratar a su esposa, a quien golpeaba con un paraguas
y un zapato.
Tras
ser Eguiguren protagonista de estos bochornosos hechos, mantuvo su
presidencia y, como hombre de confianza de Zapatero y Rubalcaba, fue
nombrado responsable de las negociaciones con ETA.
Esto
solo puede entenderse desde una perspectiva que sonroja, si el
acosador es de derechas “a por el”, y si por el contrario, es de
izquierdas, se le puede perdonar, de ahí debe venir eso de la
“superioridad moral de la izquierda”.
Conociendo
el caso de Eguiguren, el PSOE no tiene legitimidad de ningún tipo
para cuestionar el apoyo de Ismael Alvarez en Ponferrada.
Por
otra parte, el Partido Popular escenificó en el desayuno informativo
de Forum Europa un ficticio apoyo a la supercuestionada Cospedal,
trataron de trasmitir a los medios de comunicación un falso cierre
de filas entorno a ella, tras la deplorable gestión que ha hecho en
lo relativo al caso Bárcenas.
Al
desayuno asistieron todos, absolutamente todos los que cuentan para
Rajoy, hay demasiados sillones y sueldazos de por medio para que
alguien ose desobedecerle.
Óscar
López y Mª Dolores de Cospedal son dos incompetentes, pero muy
necesarios para tapar las vergüenzas de sus líderes.