A
día de hoy, es muy difícil encontrar a un ciudadano español, de
los que hacen por estar informados, que desconozca a lo que se
dedican los miembros de la “honorable familia Pujol”. En
Cataluña, cada vez mas ciudadanos lo van conociendo, aunque el
ferreo silencio informativo impuesto desde el gobierno catalán al
respecto, impide que la gran mayoría de la ciudadanía estén al
corriente de los manejos de este clan.
Ahora
resulta, que mientras CiU desde el gobierno catalán, se supone que
trabajaban para impedir que empresas multinacionales se deslocalicen
y no abandonen Cataluña, el grupo de truhanes liderado por Oriol
Pujol, se dedicaba a hacer de consultores a esas empresas para
facilitarles su salida de Cataluña. Eso sí, percibiendo
astronómicas comisiones.
El
secretario general de Convergencia Democrática de Cataluña, Oriol
Pujol, hijo de Jordi Pujol, tiene montada toda una trama delictiva
para forrarse.
La
trama se encargaba de buscar empresas catalanas que se hicieran cargo
del activo y el pasivo de las sucursales de las empresas extranjeras
en España y de despejar el camino de obstáculos administrativos,
así esas empresas se podían ir a Madrid, aseguraban la protección
del poder político catalán y garantizaban la aprobación del
proyecto por parte de la Generalidad.
Solo
con las multinacionales japonesas Sony, Yamaha y Sharp, la trama
convergente obtuvo unos beneficios de alrededor de cinco millones de
euros.
Esta
empresa consultora actuaba como auténticos conseguidores, y luego
Oriol Pujol se llevaba la “pasta gansa” facturándole cantidades
millonarias por la prestación de servicios ficticios.
Con
toda la información que va saliendo en el diario El Mundo y todo lo
que saben los jueces a través de las investigaciones policiales,
resulta sorprendente que estos elementos sigan en libertad y ocupando
cargos públicos.
Lo
que la mayoría de la ciudadanía piensa es que en este país hay
demasiado intocable, y que los políticos forman parte de este
numeroso y selecto grupo a los que nadie se atreve a meterles mano.
Es lógico pensar, que si el gobierno catalán está en rebeldía y
no ocurre nada, que si el gobierno catalán se niega a cumplir las
sentencias judiciales y no pasa nada, que si el gobierno catalán se
niega a cumplir las leyes y no pasa nada, ningún juez se va a
atrever a meter en la cárcel a un destacado dirigente de CiU.
Lo
curioso de todo esto es que CiU, el independentismo catalán está
negociando y beneficiándose aún a costa de arruinar el futuro de
las próximas generaciones de catalanes. Ayudando a que se vayan las
mejores empresas extranjeras de Cataluña, traicionan descaradamente
a su electorado.
Tras
conocerse esta noticia, PP y PSC harán lo de siempre, se callarán
como hicieron en el debate televisivo de candidatos, ¿tendrá que
ser de nuevo Albert Rivera y sus compañeros de Ciutadans los únicos
que denuncien públicamente el saqueo que está sufriendo Cataluña
por parte de los nacionalistas?