Me ha sorprendido la lectura favorable que han hecho muchos medios de la propuesta realizada por María Dolores de Cospedal. Yo personalmente, he reflexionado sobre ella, y rápidamente me he dado cuenta de la jugada.
En política y a costa del dinero público, hay dos grupos de personas: los cargos electos, que son los que los ciudadanos elegimos democráticamente: diputados, senadores, parlamentarios autonómicos y concejales; y por otro lado, están los asesores y el personal de confianza, elegidos por los políticos y, que son, muchísimos más que los del primer grupo, una auténtica multitud de chupópteros nombrados a dedo.
Si nos damos cuenta, Cospedal, lo que pretende es reducir el número de los elegidos por los ciudadanos, es decir menos democracia. Por el contrario, ni menciona eliminar o limitar la legión de los nombrados a dedo por los partidos políticos, que son por su número la parte mollar del asunto, ya que nos cuestan un ojo de la cara.
Esto es muy grave, pero hay algo mucho más grave. Reduciendo el número de cargos electos, lo que esconde esa medida, es cortar el paso a los partidos minoritarios, ya que si hay menos actas, cada acta costará muchos mas votos. Me imagino lo que pensará UPyD, Ciudadanos o Sociedad Civil y Democrácia, el nuevo partido de Mario Conde del asunto.
Unos partidos mayoritarios muy desprestigiados que ven como cada vez más ciudadanos optan por opciones nuevas, deciden ponérselo cada vez más difícil, desde luego, unas intenciones poco democráticas.
La también idea de Cospedal de dejar a los diputados sin sueldo, me parece un poco absurda, y forma parte de la misma maniobra. No tengo la menor duda de que, todos, absolutamente todos los parlamentarios autonómicos de los dos grandes partidos serían enchufados en otra ubicación y a dedo, así tendrían su sueldo. Lo de Cospedal, al fin y al cabo, en el fondo es una gran mentira.
Parece como si el bipartidismo esté escenificando algo de cara a la galería, posiblemente, como los políticos de los grandes partidos se han enriquecido durante tanto tiempo y tienen su futuro asegurado, han pensado que los que vayan llegando a los cargos públicos procedentes de partidos minoritarios y alternativos, las pasen canutas.
Otra cosa que me sorprende es que sea precisamente Cospedal la que proponga esto, ya que si por algo se ha caracterizado es por haber ingresado bastantes sueldos simultáneamente en sus arcas familiares durante mucho tiempo.
Pienso que Cospedal también ha hecho pública esta propuesta precisamente ahora, para despistar al personal y que se piense en otra cosa que no sea el famoso rescate.
Hablando de ese rescate diré, que mi opinión es que vivimos en un Estado, cuya actual estructura genera una deuda anual equivalente al 10% del PIB, y que ya tenemos acumulada una deuda equivalente al 90% del PIB,. Por ello, considero que sin hacer cambios estructurales de enorme importancia, España no podrá devolver el importe de ese presunto rescate. Eso sería el crack. Ya no se trata de no gastar más de lo que se ingresa, se trata de gastar menos para poder pagar lo que se debe, y eso con el Estado que Rajoy se niega a cambiar, es completamente imposible.
Muchos de su partido se lo han dicho una y mil veces a Rajoy, tienes mayoría absoluta en las dos cámaras, no tienes que consultar con nadie, cambia lo que está mal, que es casi todo, y pon las bases de un futuro viable.
Estoy seguro de que Rajoy, haga lo que haga verá finalizada su vida política en las próximas generales sencillamente por abrasamiento, pero considero que sería mejor pasar a la historia como el presidente que hizo lo que tenía que hacer. Reconozco que ya tengo poca confianza en él.
Ahora parece que no quiere pedir el famoso rescate hasta después de las gallegas y vascas, exactamente igual que hizo antes de las andaluzas retrasando los recortes, de nuevo se equivoca, la ciudadanía empieza a darse cuenta de que siempre actúa contemplando más el interés electoral de su partido que el de España, la nación a la que debería servir en exclusiva y por encima de todo. En eso actúa exactamente igual que el PSOE.