Ayer domingo, a escasos cuatro kilómetros de mi domicilio particular, ocurrió algo muy preocupante; un sacerdote utilizó una homilía para justificar delitos graves.
Me explico, ayer domingo, se celebró la Santa Misa en la Capilla del Hospital San Juan de Dios de la localidad sevillana de Bormujos, en ella, y durante la homilía, al cura canario Esteban Velázquez, no se le ocurrió otra cosa que justificar las tropelías, los asaltos y los actos de pillaje, protagonizados por el parlamentario comunista Juan Manuel Sánchez Gordillo y sus huestes del SAT.
Este sacerdote, procedió a leer durante la homilía un extracto de la durísima carta dirigida por el teólogo jesuita, José Ignacio González Faus, defensor de la Teología de la Liberación, al ministro del Interior, tras las críticas de éste a los métodos utilizados por Sánchez Gordillo y su gente. También esgrimió un escrito de Santo Tomás de Aquino en el que decía “en casos de extrema necesidad todas las cosas son comunes”, además de varias citas más que, según él, justificaban el hurto si el fin lo justificaba. Para terminar con un extracto de un artículo del economista, Juan Torres, defensor de la gestión del presidente venezolano Hugo Chavez; así tiene que ser el prenda.
Todo esto ocurría delante de los familiares de los pacientes de este hospital concertado por la Junta de Andalucía, y claro está, uno de los asistentes estalló e increpó al sacerdote en plena homilía; como se dice aquí en Sevilla “se formó el pollo”.
El sacerdote tuvo que interrumpir la homilía y, en un tono prepotente, citar a los que quisieran para después de la misa, hablar de dicho tema, vamos, para una asamblea político-teológica.
Si este cura, está tan interesado en ayudar a los que peor lo están pasando con la crisis, en vez de justificar y apoyar a los que cometen actos tipificados como delito en el Código Penal, que le eche valor y le pida a la Iglesia que subaste una mínima parte de los tesoros del Vaticano, seguro que con eso habría para dar de comer a mucha gente durante mucho tiempo, ¿no sería más coherente y legal?
Y es que soy parte interesada, siempre he dicho que tengo una visión laica de la sociedad, pero también que soy cristiano y católico, y por lo tanto parte de la Iglesia.
Lo que le faltaba a Andalucía es que parte del clero hiciera suyo el comportamiento de la extrema izquierda y apoyara sus desmanes.
El otro día vi por televisión la imagen de la columna de Sánchez Gordillo entrando en un pueblo y la cara de pánico de todos los comerciantes cerrando apresuradamente las persianas de sus establecimientos para así evitar el saqueo; era como en las películas de vaqueros cuando entraban los malos. Y luego nos dice el alcalde comunista de Marinaleda que le aplauden al llegar, posiblemente sólo parte de los que no tienen nada, mucho que ganar y nada que perder.