Tengo que reconocer que me embarga una sensación extraña, cuando recibo, al igual que el resto de ciudadanos, toda la catarata de información negativa sobre la realidad de nuestro país, y observo, la reacción que tiene nuestro gobierno, tengo que reconocer que me tiene muy preocupado.
Tengo la sensación, de que a Mariano Rajoy, le han superado los acontecimientos, tengo la sensación de que en la actualidad, tanto el como su gobierno, actúan como un pollo sin cabeza. Nos decían en la campaña electoral que tenían soluciones, ahora nos dicen, que sin la ayuda de Europa esto no tiene solución, que estamos perdidos.
Rajoy es preso de sus palabras y de sus promesas, ya se ha dado cuenta de que echarle la culpa en su totalidad a los anteriores gobernantes socialistas, ya no cuela ni cala en la población, y esta el hombre que no sabe que hacer.
El problema es, que la partitocracia esta moribunda, y está moribunda porque falta pasta, así de sencillo. Todos los partidos políticos que la crearon hace 30 años son responsables del actual desastre. Muy pocos creen que esta sea solo una crisis económica, lo es también institucional, política y nacional, y esos partidos antiguos, los de siempre, son los culpables.
Tenemos, la que tenemos encima, por culpa de que hemos creado un sistema en donde los tres máximos dirigentes del partido que gobierna controlan y concentran todos los poderes del Estado. Controlan el ejecutivo y el legislativo, y encima nombran a los que dirigen el judicial, sin separación de poderes no puede haber una democracia seria. Encima, vemos como al existir un sistema electoral de listas cerradas, dentro del partido que gobierna hay disciplina de voto, casi militar, si disientes te quitan de la próxima lista. Con lo cual, solo se escucha el mensaje de los tres que mandan. Todo menos una democracia.
Si a esto sumamos, que los medios de comunicación viven de las subvenciones y de las campañas publicitarias de las distintas administraciones, además de depender, de las licencias administrativas que también otorga el gobierno de turno del PP o del PSOE o de IU o de los partidos nacionalistas, es decir, de los partidos caducos y fracasados, vemos que la libertad de información está en entredicho, y que a los nuevos partidos les es muy difícil llegar a tener resonancia en cualquier medio, y por lo tanto, al gran público.
El poder financiero no se queda atrás, estos partidos políticos controlan las Cajas de Ahorros, el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores, nombrando a sus gestores, y son los responsables de que se haya producido el mayor agujero bancario de Europa. Como podemos ver, todo lo que invade la partitocracia queda corrompido y arruinado.
Ante la triste situación actual, solo cabe plantearse una segunda Transición, algo que llevo diciendo desde hace mucho tiempo, un auténtico cambio de régimen. Se necesitan ciudadanos libres para realizarla y enfrentarse a las cúpulas de los partidos que viven a nuestra costa, a costa de un sistema fracasado e injusto.
Los mismos que han conducido a nuestra democracia al desastre, y a nosotros a la ruina, no pueden pretender liderar el cambio hacia una democracia real y ciudadana, ya no podemos confiar en los saqueadores que siempre se libran de la justicia.
El chiringuito se les está resquebrajando y muchos empezamos a rebelarnos, de hecho hasta hemos colado a unos pocos en las instituciones y en las tertulias políticas de los medios, como el brillante Albert Rivera, líder de Ciudadanos, otros damos toda la caña que podemos en internet y en las redes sociales, otros se manifiestan pacíficamente en las calles de nuestras ciudades.
Nosotros luchamos por nuestros derechos, ellos solo luchan por sus privilegios, solo sumando de manera transversal desde dentro de las instituciones, en las calles y en las redes sociales podremos conseguir el cambio de régimen. No será fácil pero, si queremos un futuro mejor para nuestros hijos y una sociedad más democrática y justa, no nos queda otra que intentarlo.