La Junta de Andalucía está gobernada por el PSOE y por IU, por socialistas y por comunistas. Todos ellos se oponían a los recortes en los servicios básicos, principalmente IU, pero ambos han perpetrado un enorme recorte en Sanidad. Lo contradictorio es que Valderas, el líder de IU, por la mañana con chaqueta y corbata firma el recortazo, y por la tarde, en mangas de camisa, él y los suyos, alborotan al personal para protestar por esos mismos recortes, gran coherencia la de los comunistas andaluces.
Lo cierto es que la Sanidad andaluza ha sufrido una de las mayores agresiones que se recuerdan.
El Servicio Andaluz de Salud, no ha renovado los contratos de profesionales de los Centros de salud que cubrían ausencias reglamentarias, es decir, cientos de administrativos, auxiliares, médicos y enfermeros, han pasado a engrosar las listas del paro. Esto implica que cualquier usuario de la Sanidad Pública Andaluza, verá en los Centros de Salud un panorama desolador, colas en el mostrador, y enfermeros y médicos desbordados por el trabajo extra de sus compañeros.
Esto implicará, que si nuestro médico habitual no está ese día, seremos atendidos cada día por un profesional distinto, que estará haciendo el trabajo de uno o más compañeros.
Para más inri, la Junta de Andalucía, ha tomado la polémica decisión de que desde el 1 de julio hasta mediados de septiembre, muchos centros de salud cerraran por las tardes, salvo que sea un punto de urgencias.
También van a cerrar todos los servicios que no sean consultas de demanda: Cirugía menor, Planificación Familiar, Citilogías, infiltraciones,…etc., lo que hará que las listas de espera sean de varios meses. Tampoco se contratarán nuevos pediatras.
Al personal sanitario le aumentan las horas de trabajo, pero no para formación o para dedicarle más tiempo a cada paciente, no, sino para tapar agujeros a “salto de mata”, improvisando sobre la marcha.
Ante esta situación creada, los ciudadanos que utilizamos la sanidad pública debemos ser mucho más comprensivos con el personal sanitario, comprender la situación en que se encuentran y colaborar con ellos en la medida de nuestras posibilidades mostrándoles nuestra solidaridad y comprensión.
A todo esto, tenemos que sumar que el Servicio Andaluz de Salud, ha decidido cerrar este verano más de 300 camas de los hospitales ante la falta de personal.
Por todo esto, es conveniente que procuremos no enfermar este verano, pues la sanidad andaluza no nos podrá atender como merecemos.
Mientras la Junta de Andalucía perpetra estos recortes, los políticos andaluces siguen gozando de sus grandes privilegios, las empresas públicas siguen pagándole su sueldo a de cenas de miles de enchufados, el pozo sin fondo de Canal Sur sigue sin cerrarse, los despilfarros se mantienen y el saqueo de las arcas públicas continúa.
Da la impresión de que la ciudadanía y su salud le interesa un bledo a quienes teóricamente nos representan.
Como decía, no hace mucho, aquella Campaña Publicitaria de la Junta de Andalucía, “Andalucía Imparable”.