Durante la tramitación de una Proposición no de Ley en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, el Partido Popular aceptó una enmienda de CiU para evitar que los hijos de los militares, que temporalmente residan en Cataluña, puedan recibir clases en español. Si, como lo oyen, el PP ha perdido definitivamente el norte. La desorientación del PP en materia lingüística escolar ha alcanzado niveles difíciles de calificar.
Recordemos, que en el programa electoral con el que ganó con mayoría absoluta las pasadas elecciones generales, el PP se comprometió a garantizar la enseñanza en español en todas las CCAA.
Esta decisión del PP, de votar a favor de la propuesta de CiU en el Congreso para continuar aplicando el sistema de inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán, lo hace a sabiendas de que es un modelo declarado ilegal por el Tribunal Constitucional y por el Tribunal Supremo.
La propuesta original del PP decía: “A los hijos de personal militar, trasladado por un periodo inferior a tres años a cualquier comunidad con idioma cooficial, se les facilitará la escolarización en centros que impartan los estudios con castellano como lengua vehicular, eximiéndoles, en su caso, de la evaluación de conocimientos en la asignatura concreta de la lengua cooficial correspondiente”. Esta propuesta del PP habría supuesto reconocer que el español debe ser lengua vehicular en la educación en cualquier lugar de España, tal y como han establecido los tribunales en reiteradas ocasiones.
CiU protestó, el PP se asustó, como es habitual en el, y el resultado es que deja tirados a muchos de sus votantes. Esto ocurre disponiendo de mayoría absoluta y sin necesidad de contar con los votos favorables de los nacionalistas. Ya, no solo no se atreven a obligar a los gobiernos autonómicos rebeldes a que cumplan las sentencias judiciales, ya el PP hasta se atreve a acompañar a los nacionalistas en el desacato, estos “peperos” son impresentables.
De esta forma, la Proposición no de Ley admitiría que en Cataluña se continuase aplicando la inmersión obligatoria en catalán -esto es, la prohibición del español como lengua vehicular-, ofreciendo únicamente lo que se conoce como “atención individualizada”en castellano para los niños cuyos padres así lo reclamen. Este es un método que se aplica en los primeros cursos de la enseñanza en Cataluña y que CiU plantea extender a los hijos de los militares que estén de paso en esta Comunidad, consistente en dar unas breves explicaciones en español a los niños que durante las clases -que son únicamente en catalán- no entienden alguna cosa. De hecho, el Tribunal Supremo ya ha advertido en reiteradas ocasiones de que “el sistema de atención individualizada en lengua castellana es algo bien distinto del derecho a recibir esa educación en su lengua habitual”, un derecho que debe ser atendido por la Administración educativa.
El comportamiento del Partido Popular en materia lingüística o en materia antiterrorista empieza a rayar la esquizofrenia. Nunca sus votantes pensarían que el partido en el que confiaban se iba a instalar en la traición permanente.