Izquierda Unida acaba de cubrirse de gloria, ha quedado muy clara para toda la ciudadanía cual es su forma de entender la política. Su primer objetivo fue pillar cacho de poder, objetivo cumplido, gobiernan con el PSOE. Su segundo objetivo, acabar con el paro. Lo que desconocíamos era que acabarían con el paro solo de sus familiares.
Acaba de hacerse público, hijos, hermanos y hasta padres de la novia del niño, vamos, un auténtico escándalo. En cuanto han tocado poder se comportan exactamente igual que los que criticaban, y siguen diciendo que son de izquierdas, lo que son es unos indecentes.
Pero es que ademas le echan mucho morro al asunto, el vicepresidente Valderas, ha afirmado que han sido elegidos por su gran capacidad y por criterios técnicos.
Con este comportamiento, lo único que queda demostrado es que IU, PSOE y PP, se comportan de la misma manera en lo referente a beneficiarse a sí mismos, a familiares, a amigos y a compañeros de partido, en cuanto acceden al poder en una institución cualquiera. Vivimos en una sociedad en donde el principio de igualdad hace tiempo que se hizo jirones, de una parte están los políticos con sus enormes privilegios y su gente, y de otra la sufrida ciudadanía, así de claro.
Pero si no era esto suficiente bochorno, resulta que al portavoz parlamentario de IU-CA, Jose Antonio Castro, se le ocurrió acudir ayer al pleno del Parlamento Andaluz, vestido con la camiseta de una selección nacional republicana de fútbol imaginaria, una ocurrencia, una payasada que hizo que la hilaridad se instalara en una jornada que pasará a la historia. Y digo que pasará a la historia, porque comportarse de esa manera denota una falta de respeto a la institución a la que se pertenece, una falta de respeto hacia todos los compañeros parlamentarios, y para finalizar, demuestra que a IU solo le quedan gestos y pancartas, hace tiempo que se le agotaron las ideas para mejorar nuestra sociedad.
se están cubriendo de gloria, desde luego, los del Rebélate.
Un gran texto, el tuyo, con fuerza.
saludos blogueros
Lo del enchufismo es difícil de erradicar. Yo creo que entra dentro de la normalidad tratar o contratar a gente de nuestra confianza…Pero claro esto en cargos normales sí, pero en política y en cargos importantes da un poco de verguenza….El enchufe no tendría tanta importancia si fueran honrados y lo hicieran bien…Lo peor son los que se quedan con lo que no es suyo, que tendria que estar penalizado de que siempre devolvieran lo robado..Buen artículo.