Los dirigentes populares de la Comunidad de Madrid, Valencia, Castilla León y Galicia mintieron al ocultar que su déficit era muy superior al que reconocieron.
Por ello, el Gobierno ha tenido que elevar el déficit del Estado de 2011 al 8,9% del PIB, frente al 8,51% que había anunciado en febrero a la Unión Europea.
El pasado jueves quedó al descubierto el engaño de las CCAA gobernadas por el PP al conocerse los Planes de Equilibrio Financiero.
La mayor desviación es la de Galicia, que presenta un déficit del 4,37% del PIB regional, frente al 1,61% inicial, la Comunidad Valenciana presentó inicialmente a Hacienda una desviación del déficit del 3,68% de su PIB, que ha elevado en el plan de ajuste al 4,5%, la Comunidad de Madrid declaró en un principio un déficit del 1,13% y lo ha elevado al 2,21%, mientras que Castilla y León ha admitido una desviación del 2,59%, por encima del 2,35% anterior.
Supongo que Mariano Rajoy, nuestro presidente del gobierno, no se atreverá a decir lo de siempre, que esto tampoco lo sabía. Si no lo sabia, malo, y si lo sabía , peor. Que poca credibilidad le queda a nuestro presidente, en pocos meses la ha dilapidado.
Hacerse públicos estos datos ha significado para Mariano Rajoy y el Partido Popular un auténtico varapalo, a partir de ahora tendrán que cambiar su discurso, ya que eso de que las CCAA que gestionaban mal eran las gobernadas por los socialistas y los demás, ha pasado a la historia. Desde hoy la ciudadanía sabe, a ciencia cierta, que en muchos sitios donde gobierna el PP también se practica la ocultación y el engaño.
Debemos mentalizarnos de que todos los cargos públicos son empleados de la ciudadanía, ya que les pagamos sus sueldos con nuestros impuestos. Quien engaña a su jefe debería de irse de inmediato a la “puta calle”.
La pena es que en nuestra legislación no se contemple la pena de cárcel para estos comportamientos de políticos, que independientemente del partido que sean, merecerían ser apartados definitivamente de la vida pública.
Sabíamos que eran despilfarradores y mangantes, ahora también sabemos que todos ellos son también mentirosos. Unos y otros.