Los que se hartaron de denunciar la falta de transparencia de los gobiernos socialistas, ahora resulta que se comportan de igual manera tras llegar al poder.
Tras todo lo ocurrido con Bankia, el PSOE ha hecho lo que debía, pedir la comparecencia parlamentaria del ex-presidente de Bankia, Rodrigo Rato, y del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, más conocido como MAFO, para que nos expliquen a los ciudadanos y a nuestros representantes políticos todo lo ocurrido.
Pues va a ser que no, el gobierno del PP utiliza el método anti-democrático del veto para impedirlo. Es decir, nos impiden conocer la verdad. Definitivamente, la careta de la transparencia se les ha caído y se ha roto en mil pedazos.
Pero lo más grave, es que justamente ayer se aprobó el anteproyecto de Ley de Transparencia, ese anteproyecto es aplicable a todas las Administraciones Públicas, al Congreso, al Consejo General del Poder Judicial, al Tribunal Constitucional y al sector público empresarial. Eso sí, en esta ley se observa que los redactores se han preocupado muy mucho de dejar fuera de esa exigencia de transparencia a la Casa del Rey, a los partidos y a los sindicatos. Una auténtica tomadura de pelo. Si Casa del Rey, partidos y sindicatos se financian con dinero público, es incomprensible esta exclusión.
Vivimos en una “democracia” donde los ciudadanos no tenemos acceso a conocer como se han sustentado las decisiones de como se gasta el dinero público, transparencia es que los gestores públicos nos rindan cuentas permanentemente a los ciudadanos y asuman sus responsabilidades.
Está claro que siguen cachondeándose de la ciudadanía y esa Ley de Transparencia se convertirá en papel mojado tras ser aprobada.
Como podemos comprobar, en esto también nos mentía el Partido Popular, los comportamientos que tanto criticaba los ha asumido sin el menor rubor. Con el mayor respeto le digo al Sr. Rajoy, a su gobierno y a los dirigentes de su partido, que tienen muy poca vergüenza, exactamente la misma que tenían los que estaban antes en el poder.
Ahora se han puesto de acuerdo en aparentar que van a perseguir a los responsables financieros…
Menuda farsa, que convence a los idiotas solo por la puesta en escena…
Pues es la típica maniobra de ganar tiempo para los políticos, buscando los culpables en otro lado.
¡qué asco de pérfida mentira nos ha tocado vivir!