Hoy he tenido la oportunidad de leer una extensa entrevista que le ha realizado el diario El Mundo al Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristobal Montoro.
En esta entrevista, don Cristobal, ha manifestado: “Para alcanzar el objetivo del déficit, las autonomías tendrán que realizar un ajuste de más de 15.000 millones” y “Las autonomías van a cumplir si o si porque la ley les obliga…en un caso extremo una delegación irá allí para hacer una gestión directa”, y también, “El gobierno estará obligado a vigilar, sancionar e incluso intervenir una autonomía que no cumpla con sus objetivos de déficit”.
Tengo que reconocer que las palabras del ministro me han sorprendido por su aparente firmeza. Al parecer, don Cristobal, olvida que en estos últimos años han habido varias ocasiones en las que el gobierno central debía y podía haber intervenido y suspendido una CCAA, y que por debilidad, nunca se atrevió a hacerlo.
También le recuerdo al señor ministro, que en la actualidad en Cataluña no está en vigor nuestra Constitución, que el gobierno catalán no respeta ni hace cumplir la legalidad, que tampoco cumple las sentencias judiciales, que en definitiva, se haya instalado en la rebeldía y en la insumisión, y que ustedes no han hecho absolutamente nada al respecto.
Nos vamos a creer viendo lo que ocurre y la conocida valentía de su gobierno, que en lo económico si que le van a plantar cara al gobierno de Cataluña o al de cualquier otra CCAA. Menos lobos don Cristobal.
Pero es que ademas, usted se ha atrevido a decir que, “Hay que revisar, reequilibrar y ordenar el Estado Autonómico” y al parecer esto pretenden ustedes hacerlo sin cambiar la Constitución.
Con la realidad política de nuestro país, donde el PSOE les hace “oposición dinamitera”, Izquierda Unidad es claramente “antisistema” y, PNV y CiU, han abrazado definitivamente el “independentismo”, dígame usted con quien va a contar para hacer los cambios. Todo lo que ustedes hagan utilizando su mayoría absoluta, acierten o no, será tumbado por la izquierda en cuanto les desplacen del poder, y eso lo saben ustedes.
Vivimos en un país donde casi todo está mal, y casi todo debería ser cambiado. Vivimos en un país donde los políticos andan mucho más preocupados en mantener sus privilegios y en conseguir o mantenerse en el poder, que en defender nuestros derechos, los de la ciudadanía.
Haría falta realizar una segunda Transición donde se cambiara la Constitución de la “A” a la “Z” y se pusieran las bases de nuestro futuro como proyecto colectivo y nacional. El problema es que con los partidos y los políticos que padecemos en la actualidad, eso es misión imposible.