Apuramos las últimas horas de 2011 y lo hacemos con la sensación de que en materia lingüística no hemos avanzado absolutamente nada. Me atrevería a decir que en este asunto se ha ido a peor.
En las comunidades que poseen lengua propia, y en donde por lo tanto esa lengua es cooficial con la lengua española, nuestra lengua común es sistemáticamente marginada. El bilingüismo oficial no se cumple ni de lejos.
Se puede entender que en las CCAA donde gobiernan partidos nacionalistas se busquen la manera de no cumplir con la legalidad en esa materia, aunque ante estos comportamientos debería de actuar el gobierno central de inmediato, cosa que nunca ha hecho. Lo que es inadmisible es que en comunidades gobernadas por el Partido Popular este ocurriendo eso.
En la Comunidad Valenciana poco más del 10% de los alumnos pueden cursar sus estudios en castellano, debido a que solo el 11% de los colegios tienen oferta de enseñanza en nuestra lengua común. Otro tanto ocurre en Galicia y en Baleares. Ante estos datos podemos afirmar sin escandalizarnos por ello que el Partido Popular, a fecha de hoy, es también culpable de “genocidio lingüístico” en las comunidades bilíngües donde gobierna. En su ansia por no molestar a los nacionalistas, los populares le están causando un daño enorme a la lengua española y a las próximas generaciones de españoles.
En el País Vasco, menos del 20% de los alumnos pueden estudiar en lengua española.
En Cataluña, las sentencias no se cumplen, los nacionalistas se niegan a que la lengua española sea lengua vehicular en la enseñanza y se sigue multando por rotular en español. Los catalanes tienen un gobierno insumiso y el gobierno central sigue sin actuar para hacer que la ley se cumpla. Todo esto lo denuncia permanentemente el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, quien lleva ya mucho tiempo en solitario defendiendo en el parlamento catalán que se cumpla con la legalidad en materia lingüística, mientras PP y PSOE, partidos que se supone son nacionales, están mas preocupados en llevarse bien con los que cometen delitos por si les hacen falta para futuros pactos, mirando mas por ellos que por la ciudadanía y por el cumplimiento de la legalidad.
El conjunto de los ciudadanos españoles tenemos una enorme deuda con Albert Rivera y su partido, desde la honestidad defienden la legalidad, lo español, lo que nos une, en un territorio hostíl donde los egoísmos aldeanos y de tribu priman en política.
El discurso de investidura de Mariano Rajoy no hace prever mejoras, por lo menos en la libertad de elección de lengua en la enseñanza. El presidente del Gobierno prometió impulsar el trinlingüismo, pero nada dijo de de que se cumpla el bilingüismo.
Lo que está muy claro es que en el asunto lingüístico Rajoy siempre ha ido de timorato y de miedoso, nunca ha llamado a las cosas por su nombre y nunca le ha plantado cara a los nacionalistas, ¿alguien piensa que lo hará ahora siendo presidente?
Desgraciadamente, en este asunto, vamos a tener que grabarnos las palabras del Dante en la entrada del "Inferno": "LASCIATE OGNI SPERANZA"
Su Ministro del Interior, para variar, desde Madrid, para toda España, hizo una parte de su alocución en catalán.
¿Cómo lo ves?