En su próximo Congreso, el PSOE se juega mucho más de lo que algunos piensan, o endereza el rumbo, se refunda y vuelve a ser lo que siempre fue, o por el contrario, mantiene la peligrosa deriva que inició hace casi una década.
Alguien me puede decir que le queda al actual PSOE de aquel partido nacional y vertebrador de España. En que lugar de su reciente camino se dejaron olvidada la defensa de la libertad, de la igualdad y de la solidaridad. Posiblemente cuando decidieron ser más nacionalistas que los nacionalistas con la única finalidad de conseguir el poder y mantenerse en él, aún a costa de traicionar sus esencias.
El PSOE debe de tener verdaderos problemas de banquillo, su cantera debe de andar “cortita” cuando parece ser que Rubalcaba y Chacón, es decir, los que representan el fracaso y el continuísmo, son quienes se postulan para llevar el timón del “nuevo PSOE”. Es obvio que los que se han cargado un proyecto no pueden pretender ser los artífices de su refundación.
No tengo la menor duda de que lo que necesita España es un PSOE fuerte, cohesionado y defensor de la legalidad.
Alguien piensa que la independentista Chacón, sí esa señora que manifestaba no hace mucho tiempo que el PSC era un partido distinto al PSOE y que por lo tanto debería tener en el Parlamento grupo propio, sí esa señora que no hace mucho llamaba al desacato, a la desobediencia a las sentencias judiciales pese a ser ministra, sí esa señora que daba su apoyo a quienes en mitines independentistas insultaban a nuestra nación y por ende a todos nosotros. Alguien piensa que Carmen Chacón puede aportar algo positivo a su partido, o por el contrario lo continuaría llevando por la demencial linea de Zapatero hacia un camino sin retorno.
Hablemos de Rubalcaba, otro de los que se postula tras su estrepitoso fracaso electoral. Alguien en su sano juicio aún piensa que este señor puede aportar algo positivo a su partido y a nuestra sociedad. Quien ha estado involucrado en los episodios mas oscuros de la política en los últimos tiempos puede ahora pretender que impere la amnesia general y le den su confianza sus compañeros de partido tras el varapalo que le ha infligido la ciudadanía.
Como vemos se presentan tiempos difíciles para el socialismo español.