De todos es sabido la magnitud que ha adquirido la corrupción política en nuestro país. Aunque los “políticamente correctos” sigan declarando que es un problema que afecta a una minoría de políticos, la mayoría de los ciudadanos sabemos que los casos de corrupción que se conocen son simplemente la punta del iceberg y que el saqueo es generalizado, salvo honrosas excepciones que seguro las hay.
Yo, que conozco el tema de primera mano, puedo afirmar que en la actualidad cualquier ciudadano que se integre en un partido político y pretenda ser escrupulosamente honesto, lo tiene muy difícil, diría yo imposible, ya que tienes dos opciones, o te corrompes como los de tu alrededor o miras para otro lado y por lo tanto eres tan culpable como ellos.
Hablamos mucho de la corrupción política pero en cambio se habla muy poco de la corrupción social, y yo me planteo, ¿no será la corrupción política únicamente un fiel reflejo de lo que ocurre en nuestra sociedad?
Cuantas veces hemos dicho o nos han dicho, la factura con o sin IVA. Cuantas veces en un viaje de trabajo hemos entrado en un restaurante y al terminar de comer nos han dicho, la cuenta son tantos euros ¿cuanto le pongo? Podríamos pensar que todo el ciudadano que participe en estos comportamientos y corruptelas varias, en donde se estafa al fisco o a la propia empresa de uno, es un corrupto equiparable a los políticos sin escrúpulos que criticamos.
Todos sabemos que esos comportamientos ciudadanos que he mencionado son moneda de cambio habitual, y diría yo que hasta nos hemos acostumbrado a ellos sin pararnos a reflexionar al nivel de degradación ciudadana al que hemos llegado. Aunque también cabe la posibilidad de que los ciudadanos que cometen estos actos sean muy conscientes de lo que hacen y lo justifiquen diciendo “si los de arriba lo hacen porque no voy a hacerlo yo”.
Por lo tanto, vale combatir la corrupción política, pero que hacemos con la otra, esa corrupción tan entroncada en el comportamiento de parte de la ciudadanía.
¿Es posible acabar con la corrupción política sin antes, o a la par, regenerar nuestra sociedad?
Muchos dirán, y posiblemente estemos de acuerdo con ellos, que todo esto es consecuencia de la pérdida de valores, que la ética y la moral social se han evaporado y que hay que recuperarlas. Pero yo me pregunto ¿y eso como se hace?
Qué razón tienes!…Esta corrupción está en la vida diaria…Pero aún así, pienso que no todos somos iguales..y que la pequeña estafa de 20 euros en una factura, no es comparable a la corrupción de milllones de euros….Políticos honrados los hay. Vamos a dar un voto de confianza.